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lunes, 22 de marzo de 2021

Los docentes también son los héroes de esta crisis

 Javier Palazón, director de EDUCACIÓN 3.0., reflexiona sobre la importancia de la escuela y de los docentes en una sociedad transformada y marcada en la actualidad por la pandemia.

 


Vivimos tiempos extraños. Quién nos iba a decir hace justo un año, cuando nos las prometiamos muy felices con el comienzo de una nueva década (hay quien hablaba de la vuelta de los “felices años veinte”), que la llegada de un virus nos iba a confinar en nuestros hogares, ciudades y pueblos durante meses, que nos iba a obligar a llevar siempre mascarilla al salir de casa, que produciría una crisis económica sin precedentes y, lo que es peor, que se cobraría la vida de millones de personas en todo el mundo.

 

Vivimos tiempos extraños. Quién iba a pensar que todos los planes de digitalización y de incorporación de las TIC en las aulas de los que llevamos años hablando y que avanzaban a paso de tortuga, iban a recibir un impulso sin igual en un tiempo récord. Docentes que nunca habían utilizado el correo electrónico o una webcam para comunicarse con su alumnado, de la noche a la mañana tuvieron que ponerse a ello; centros que tenían en el olvido las plataformas educativas, empezaron a utilizarlas como la mejor opción posible en un momento en el que la educación online y, posteriormente la híbrida o semi presencial, se postulaba como la tabla salvavidas para continuar con el proceso de enseñanza-aprendizaje. Y quién nos iba a decir que la clase magistral, todavía protagonista en muchas aulas, ha tenido que dar paso obligada por las circunstancias a las metodologías activas que permiten al alumno ser el protagonista de su propio aprendizaje. 

 

Vivimos tiempos extraños. Después de todo lo vivido y lo que aún nos falta hasta que no haya una inmunidad total o una pastilla que doblegue a este virus, nos hemos dado más cuenta que nunca de la importancia capital de la escuela en nuestra sociedad. Pero de la escuela con mayúsculas, aquella donde se adquieren conocimientos necesarios para la vida y donde se aprende a vivir en sociedad. Y no esa otra escuela que para algunos parece que es solo un lugar donde aparcar a los hijos mientras que los padres trabajan. Y, por encima de todo, esta pandemia ha servido para dignificar más que nunca la figura del docente, de los miles de maestras y maestros que se están dejando la piel para que todo siga funcionando a pesar de las circunstancias, las condiciones y las enormes dificultades.

 

Yo lo tengo claro: son, junto con los sanitarios, los héroes sin capa de esta crisis.

 

 

 

 

Por Francisco Javier Palazón

Fuente

https://www.educaciontrespuntocero.com/opinion/los-docentes-tambien-son-heroes-de-esta-crisis/

viernes, 26 de febrero de 2021

Docentes: un blanco fácil

 Los profesores enseñamos desde el dominio de contenidos científicos y académicos, y compartir con los alumnos lo que sabemos, lo poco que nos dejan, es la mejor y mayor contribución que podemos ofrecer a los que están llamados a ejercer una ciudadanía sabia, crítica, reflexiva y responsable.

 


Me levanto día a día, y siempre descubro en los medios una crítica, por lo general nada constructiva, a los docentes como colectivo. Parece algo asumido que los docentes somos un poquito vagos, al parecer no queremos dedicar tiempo y esfuerzo a formarnos, nunca tenemos suficiente empatía con los alumnos y sus familias, nos falta pasión, adolecemos de una supuesta vocación que sí o sí debe tender al infinito para justificar cualquier abuso de nuestra profesionalidad, tenemos una enorme culpa en las evidentes flaquezas de la llamada “teledocencia” y hasta he escuchado que, durante algunos meses de confinamiento, hemos cobrado nuestra nómina por no trabajar. No entraré ahora a discutir cada una de estas cuestiones. Solo diré que mi ordenador personal se fundió a las dos semanas de confinamiento al estar prácticamente 24 horas encendido para enseñar y atender, como mejor pude y supe, a mis más de 160 alumnos (con sus respectivos 160 entornos diversos). Ordenador personal que fue sustituido por otro pagado por mí, que usaba una conexión a internet pagada por mí, una webcam pagada por mí, etc.

 

Tampoco gastaré letras y esfuerzo criticando la conveniencia o no de las TIC en las aulas, aunque han entrado como elefante en cacharrería a pesar de todas las advertencias sobre los peligros de su aplicación indiscriminada e irreflexiva en los procesos de aprendizaje. El hecho es que se las ha hecho entrar arropadas por las empresas privadas que van a hacer un buen negocio vendiendo su habitual humo educativo, por responsables políticos que no ven en la escuela sino un laboratorio de ingeniería social que les debe garantizar la continuidad en el poder en el medio plazo y por toda una legión de “expertos” educativos que se han rendido, pobres, a las promesas de una tecno-utopía que ya es más vieja que Matusalem (decía Thomas Edison en 1922: “El cine está destinado a revolucionar nuestro sistema educativo y, en pocos años, sustituirá en gran parte, o incluso totalmente, el uso de los libros de texto”). Nihil novum sub sole.

 

Sí dedicaré más espacio, sin embargo, a las exigencias de “pasión”, “motivación” o “vocación”. Como vemos, son tres aspectos realmente abstractos, difícilmente objetivables, difícilmente medibles y, por tanto, imposibles de evaluar sin caer irremediablemente en la mera opinión del que se atreva, valiente, a tal gesta. Pero claro, la opinión personal y subjetiva de cualquiera, en sí, de nada vale más allá de dejar al descubierto las filias y las fobias, los gustos y los disgustos o simplemente los prejuicios y concepciones del que emite dicha opinión. En efecto, mucho me temo que no es justo valorar el trabajo de un docente partiendo de la opinión que cualquiera puede tener y, en democracia, expresar sobre algo tan etéreo como su vocación, su pasión o su motivación.

 

Como muchos ya se podrán imaginar, hay un buen puñado de docentes que se toman su trabajo con gran rigor e impecable profesionalidad a los que la palabra “vocación” les genera urticaria por la vinculación con la llamada religiosa al sacrificio; la palabra “motivación” les retrotrae a algún curso barato y pseudocientífico de coachingmindfullness o crecimiento personal de los que se estilan ahora en el mundo educativo, y la palabra “pasión” la liga más a la subida al monte Calvario o a una película romántica que a lo que de verdad se hace y se debe hacer dentro de un aula. A los docentes se les juzga bajo estos difusos parámetros porque cada vez más se los equipara a monitores de ocio y tiempo libre, a youtubers o a payasos de circo que tienen el deber de entretener y evitar frustraciones al respetable público.

 

Si os soy sincero, qué vacías suenan las llamadas a la vocación y las soflamas de pasión, cuando vienen de aquellos que no han pisado un aula real desde que terminaron BUP o COU. Qué vacío suena el discurso que pontifica sobre las bondades de la diversidad en boca de alguien que no ha salido de su despacho en años y, por tanto, no ha disfrutado, pero también sufrido, la diversidad real a pie de escuela. Qué descaradamente interesadas suenan las promociones que te vende hoy una empresa para solucionar el problema educativo que la propia empresa diseñó y generó ayer, ayudada por unos medios de comunicación indignos, mercenarios y vergonzosos. Qué vacía suena la palabra motivación cuando el docente debe dedicar horas y horas a rellenar una burocracia infinita, a lidiar con unas ratios por aula demenciales, a sobrevivir con una carestía de recursos humanos y materiales que se ha cronificado, a tener siempre la espada de Damocles sobre el cuello en el seno de una sociedad que cada día cuida menos del saber y, por tanto, pierde a marchas forzadas el respeto por el especialista encargado de mimarlo, engrandecerlo y transmitirlo.

 

Pero los profesores no somos youtubers ni monitores de ocio y tiempo libre, no hacemos de prestidigitadores de las emociones ni evitamos sanas y necesarias frustraciones y, mucho menos, se nos puede exigir ciega vocación franciscana para legitimar cualquier atropello en el ejercicio de nuestra profesión. Los profesores enseñamos desde el dominio de contenidos científicos y académicos, y compartir con las alumnos lo que sabemos, lo poco que nos dejan, es la mejor y mayor contribución que podemos ofrecer a los que están llamados a ejercer una ciudadanía sabia, crítica, reflexiva y responsable. Igual ha llegado el momento de dejar de pedir que la escuela se adapte a la sociedad, y empezar a exigir que la sociedad mime un poco más a su escuela, porque le va el futuro en ello. La vocación para las iglesias y conventos. El discurso motivacional naíf y en abstracto, para los charlatanes vendehumos y para aquellos a los que estos puedan engañar. Y la pasión, sí, pero por el saber y no para romantizar una profesión a la que se quiere, en realidad, precarizar.

 

 



 

Por Pascual Gil Gutiérrez

Fuente

https://eldiariodelaeducacion.com/2021/02/10/docentes-un-blanco-facil/

 

domingo, 17 de enero de 2021

Los docentes quieren enseñar mejor

 Si la crítica viene de un compañero o compañera docente, es que le corroe la envidia. Si la crítica viene de un gurú educativo, es porque no entra en el aula. Si la crítica viene de los responsables bancarios que practican el mecenazgo educativo disfrazado de charlas y premios, es porque buscan controlar la educación desde la empresa privada. Pero para mejorar, hay que aceptar la crítica. Puede que no de los ejemplos anteriores. Quizá tengamos que aprender a practicar la autocrítica, ¿no creen?

 


El cuerpo docente no es intocable, como muchos manifiestan. No somos un sol en torno al cual gira nuestro alumnado. Somos trabajadores y trabajadoras que nos hemos formado en unos estudios reglados para poder enseñar a generaciones y generaciones de niños y niñas que pasan por nuestras escuelas. Pero esa formación inicial no es suficiente. Basta con preguntar a cualquier educador o educadora, es un trabajo en el que se aprende con la experiencia. Y la formación permanente parece últimamente relegada a cursos que no van en conexión con las necesidades reales del aula. Se han colado conceptos tales como el mindfulness o los coaches. Pero, oigan, que yo lo que quiero es que me enseñen a enseñar. Y que me enseñen a enseñar bien. Y que me enseñen a enseñar mejor.

 

No hay año que no escuche a un docente indicar que el alumnado no sabe hacer tal o cual cosa, a lo que yo siempre respondo si le hemos enseñado a hacerla. En una sociedad donde cualquiera opina sobre educación, al más puro estilo de la crítica de los entrenadores de fútbol, no son pocas las voces que indican que en la escuela debemos enseñar tal o cual bobada nueva. Desde enseñar a cocinar, pasando por las declaraciones de hacienda o a comprender una factura del gas. No, señores y señoras, en la escuela no tenemos que enseñar más de lo que ya hay regulado. Lo que tenemos es que enseñar mejor.

 

Volviendo al tema de si el alumnado sabe o no sabe, lo primero que huelga dejar claro es que nadie aprende por ciencia infusa. Si el alumnado no sabe estudiar, tendremos que plantearnos enseñarles técnicas de estudio. Si el alumnado no sabe redactar correos electrónicos, habrá que dedicar sesiones a ello. Si el alumnado no sabe algo y está dentro del currículo o se lo estamos exigiendo, quizá primero deberíamos exigirnos a nosotros mismos habérselo enseñado. Y, si no lo hemos hecho, ponernos manos a la obra cuanto antes.

 

Pero claro, para eso hay que ejercer la autocrítica. Y eso duele, y mucho. Pero no podemos estar acusando constantemente a factores externos del nivel de aprendizaje del alumnado. Que son enormes, lo son. Que condicionan mucho, lo hacen. Pero que nosotros también somos uno de esos factores es una realidad que debemos enfrentar. Y, una vez lo hemos hecho, viene la siguiente pregunta: ¿estoy enseñando bien? Claro que habrá un sector docente que no se lo ha preguntado en su vida, que con llegar y soltar su clase magistral o hacer su escape room educativo -pues la autocrítica nada tiene que ver con las metodologías utilizadas, sino con la persona- ya se va a su casa encantado de la vida. Pero hay otro sector, diría que mayoritario, que sí nos lo preguntamos muy a menudo. Digo mayoritario porque no hay nada más que ver las redes sociales. Me encantaría saber cuántas palabras hay escritas en la red sobre educación por docentes, cuántas búsquedas de recursos se hacen  semanalmente, cuántas horas de auto formación personales se dedican, o los miles de recursos que se comparten cada curso. Puede que no lo sepa (aún), pero puedo afirmar que son muchos, muchísimos. Solo hay que asomarse un ratito a Internet para verlo.

 

Entonces, si la mayor parte del cuerpo docente busca la mejora, formarse, aprender y compartir… ¿dónde está el verdadero problema? Si tuviera esa respuesta me postularía a un puesto educativo de importancia -que no, claramente no-. Pero tengo mis sospechas, que se dirigen directamente hacia tres puntos principales: el exceso de burocracia, la falta de horas de coordinación entre iguales y el currículo tan absurdamente mal organizado con el que nos encontramos.

 

La burocracia no para de crecer cada curso, y el profesorado siente que se lleva una gran cantidad de horas que podría estar dedicando a preparar sus clases. Lo ve como una pérdida de tiempo, papeles inoperantes destinados a contentar a equipos directivos e inspecciones educativas. Ojo, que esta que lo afirma y aquí escribe lleva más cursos de equipo directivo que de docente sin cargo, y tiene una especial debilidad por realizar esos papeleos, y por hacerlos bien. Pero no vive ajena a lo que ve y escucha alrededor.

 

Si aquellos que comparten etapa y áreas en que imparten docencia no tienen sesiones específicas de coordinación dentro de su jornada laboral para dedicar tiempo a estos menesteres, y aquí hago referencia más expresa a las jornadas de educación infantil y primaria, resulta imposible realizar formación entre iguales. Y que no menten las horas de dedicación exclusiva, porque aparece la carcajada. Esas horas se las lleva la burocracia.

 

Y el currículo, ese del que se habla tanto estos días… Que si antes se estudiaba más, que si contenidos versus competencias, que si pruebas externas… La idea del currículo cíclico pintaba bien, pero ha derivado en repetir lo que enseñamos una y otra vez, en teoría, en creciente nivel de dificultad. Pero no funciona, en eso estamos de acuerdo muchos sectores implicados en esto de la educación. No funciona porque nos vemos atragantados con los saberes que se pretende que se impartan cada curso. Y porque, en muchas ocasiones, no se corresponde lo que se debe enseñar con la etapa madurativa en que se encuentra el alumnado. Y así, no nos queda espacio para las técnicas de estudio, los emails o lo que fuere. Corremos y corremos como caballos desbocados para terminar el libro, digo, el currículo vigente del curso.

 

Si tienen en mente la ratio, las dificultades familiares, el alumnado que no quiere aprender… sí, yo también los tengo. Todo eso, y más. Pero, aún así, me sigo preguntando muy a menudo si lo estaré haciendo bien. Y le pregunto a compañeros con más experiencia cómo lo hacen ellos. Y pregunto en redes sociales, leo, me formo. Porque en este trabajo, una vez que empiezas a impartir clase no se termina el camino. Apenas acaba de empezar. Y porque creo firmemente que el alumnado se merece lo mejor del profesorado. Pero unos no quieren darlo porque viven en su burbuja de erudición dado que siempre lo han hecho así y nadie les puede convencer de lo contrario, y otros nos pegamos de cabezazos contra una pared luchando contra un sistema que no rema en nuestro favor. Y, sin embargo, seguimos adelante. Y creamos redes virtuales de colaboración docente, porque en esta profesión no hay mejor aprendizaje que el que se da entre iguales. Ni gurús, ni coaches, ni cursos de mamandurrias. Queremos formación docente de calidad, dentro y fuera del centro. Queremos tiempo para poder realizarla, para poder hablar y compartir. Porque de eso va nuestro trabajo. Porque así es como realmente aprendemos a enseñar.

 

Y ahora, dejo aquí esta pregunta para quien la lea y desee hacérsela. Si me permites tutearte, ¿hace cuánto no te preguntas si lo estás haciendo bien?

 

 

 

 

Por: Bárbara Menéndez Iglesias

Fuente

https://eldiariodelaeducacion.com/2020/12/10/los-docentes-quieren-ensenar-mejor/

domingo, 27 de septiembre de 2020

LOS DOCENTES ADAPTAN CONTRA EL RELOJ LOS YA DISCUTIDOS CONTENIDOS ESCOLARES

 La seguridad de los centros educativos está consumiendo casi todas las energías y concentrando el debate público en esta vuelta a las clases en mitad de una pandemia que no deja de ofrecer cifras preocupantes; ya hay más de medio millón de casos en toda España. Pero una vez decidido que es imprescindible reabrir las escuelas, tal y como defiende la ONU, para evitar una “catástrofe generacional”, sobre todo entre los alumnos más desfavorecidos y con menos conexión a Internet, hay que resolver otro gran problema: ¿qué y cómo se va a enseñar a los alumnos en estas circunstancias excepcionales?

 


La realidad es que, mientras los docentes trabajan a marchas forzadas para adaptar los programas académicos, centrándose en contenidos esenciales e integrando los temas imprescindibles para seguir adelante que no se llegaron a ver el año pasado, se hace más presente que nunca el debate, arrastrado desde hace años, sobre si el currículo educativo español es demasiado extenso, enciclopédico y anticuado. “Es una ficción, todos saben que es inabarcable; el currículo prescrito en la ley no se corresponde con el que finalmente aprenden los alumnos en el aula”, opina el profesor Carlos Magro, presidente de la asociación Educación Abierta.

 

Los educadores que estos días andan adaptando las clases de los colegios e institutos a la realidad de la pandemia no son ajenos a esa cuestión. “Nuestro currículo es muy denso, hay demasiado contenido y desde las sociedades matemáticas llevamos años peleando para que se reduzca, como poco un 20%”, señala Lluís Bonet, docente del instituto público Mare Nostrum de Alicante, antes de volver a temas más inminentes: “Se dice que los deberes están hechos, pero en los centros solo se ha hablado de las medidas de prevención higiénicas y sanitarias; está claro que hay que prever más allá de la distancia social en las aulas, pero lo pedagógico sigue en un segundo plano”, decía el jueves pasado, poco antes del inicio de las clases. Su gran preocupación es cómo van a seguir las lecciones desde casa los estudiantes de 2º de ESO y de los cursos posteriores, ya que solo irán al centro el 50% de ellos en días alternos.

 

A grandes rasgos, los centros de infantil y primaria y los de secundaria coinciden en un punto: este curso se centrarán en los contenidos esenciales. Durante el tercer trimestre del pasado curso, todos los centros siguieron las recomendaciones acordadas por el Ministerio de Educación y los consejeros autonómicos de no seguir avanzando en el temario para no dejar atrás a quienes tienen menos recursos y apoyo familiar. En junio, los docentes hicieron informes individualizados, dejando por escrito las calificaciones finales de cada alumno y sus carencias. Ahora, durante el mes de septiembre, deben elaborar las programaciones académicas —tienen autonomía para hacerlo—, teniendo como base los contenidos prescritos por el ministerio y las consejerías; el Estado fija el 65% y las autonomías el resto, salvo en las que existe lengua cooficial, donde el Gobierno fija el 55%.

 

“Vamos a optar por integrar lo que no se trabajó solo en las áreas en las que es imprescindible, como Inglés. En primaria, los contenidos de la mayoría de asignaturas se repiten en los diferentes cursos, y en ese sentido estamos muy tranquilos”, explica Vicent Mañes, presidente de la federación de asociaciones de directores de infantil y primaria, que aglutina a los responsables de unos 2.600 colegios de toda España. Pone un ejemplo: “Si en Inglés queremos trabajar la circulación en las ciudades, tenemos que recuperar los verbos de movimiento que no pudimos ver en el tercer trimestre”. Mañes recuerda que siempre diseñan las programaciones a partir de las evaluaciones finales del año anterior y de los datos de evolución de los alumnos. Pero en esta ocasión, reducirán los objetivos curriculares, con menos temas, y lo que quede pendiente lo integrarán en los próximos años, “ya libres de pandemia”, anhela.

 

El “gran reto” que afrontan los docentes de estas etapas es el de formarse para seguir integrando las herramientas tecnológicas en su metodología, porque hasta ahora “era un recurso auxiliar a lo manual”. “En infantil y primaria el niño se tiene que ensuciar con la arena, usar el pegamento… Con la pandemia hemos aprendido que esto tiene que complementarse con las herramientas digitales que permitan a los alumnos trabajar de forma más autónoma en casa”, añade.

 

En el caso de algunas autonomías, como la valenciana, la consejería lanzó cursos de formación en TIC para más de 5.000 profesores durante el mes de julio con el objetivo de que aprendieran a usar la plataforma Moodle Aules, un entorno de trabajo digital que permite compartir tareas y comunicarse con los alumnos de forma sencilla.

 

“El ritmo en los institutos va a ser más lento”, afirma Esteban Álvarez, presidente de la asociación de directores de secundaria de Madrid. Como en primaria, ellos adaptarán las asignaturas a los contenidos esenciales. “En los diferentes cursos de la ESO, los conceptos se repiten con diferente grado de dificultad, de modo que lo que no podamos ver este curso, lo incluiremos en las programaciones del próximo”, añade. Como en el resto de comunidades, el primer mes de clase se va a destinar a planes de refuerzo, en los que se recordará lo más relevante del curso anterior. Su gran preocupación es segundo de Bachillerato. “No podemos mantener el mismo temario ni ritmo que cuando todos los alumnos acudían de forma presencial; necesitamos que el Ministerio de Universidades y las consejerías vuelvan a adaptar la selectividad como hicieron el pasado julio, que en lugar de proponer opciones cerradas, dejaron que el alumno pudiera desarrollar entre una amplia gama de temas”, clama Álvarez.

 

Conjunto enciclopédico

Pero todo ese trabajo no puede abstraerse del otro debate más amplio sobre los contenidos escolares, pues la pandemia y el cierre prematuro de los centros ha puesto sobre la mesa un obsoleto sistema educativo, demasiado hinchado y con unos métodos de enseñanza con dificultades para funcionar sobre raíles tecnológicos. Docentes, estudiantes, familias y políticos reconocen que el conjunto de asignaturas en España es enciclopédico y que el país va a la cola en cuanto a la modernización del modelo de escuela, por detrás de otros como Portugal, que después de adelgazar los contenidos ha conseguido reducir la tasa de abandono escolar temprano al 12,6% (aún por encima del 10,6% de media de los países europeos), frente al 17,2% de España.

 

El objetivo es ir hacia los llamados aprendizajes significativos, los que dejan huella. El biólogo y psicólogo cognitivo Héctor Ruiz, director de la International Science Teaching Foundation —con base en Londres y Barcelona en la que analizan la forma en la que los niños aprenden las ciencias en diferentes países—, coincide con los docentes en la idea de sobredimensión. “La memoria no funciona como un músculo; la retención de datos sin profundizar en ellos no ayuda al pensamiento crítico”, expone. “Aprender listados de nombres no te va a dar una ventaja a la hora de entender cualquier otro contenido; para tener la capacidad de resolver problemas hacen falta conocimientos profundos, es la única forma de conectar diferentes campos”.

 

En el Ministerio de Educación son conscientes del problema y quieren dar un vuelco al currículo. “Sabemos que los programas para cada uno de los cursos están recargados y queremos ir a un modelo más ligero que se centre en lo fundamental”, señala el secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana. Prefiere no hablar de porcentajes o de qué asignaturas podrían suprimirse, pero sí adelanta que los centros tendrán la posibilidad de fusionar las asignaturas por ámbitos, como ya ha hecho Portugal, catalogada por la prensa internacional como “la estrella emergente en educación” por sus avances en el informe PISA (que mide las competencias en matemáticas, comprensión lectora y ciencias de los alumnos de 15 años de los países de la OCDE) y considerada como la nueva Finlandia.

 

Algunos docentes ya hackean el sistema desde hace años. Reaccionan con unos contenidos realistas, a sabiendas de que, un curso más, no serán capaces, o no querrán, llegar al final del temario propuesto por la Administración. “El enfoque, como cuando yo estudiaba, sigue siendo memorístico, almacenar en el cerebro los títulos de las obras sin entender los motivos que llevaron a esos autores a escribirlas; desactiva toda curiosidad por la lectura”, explica Rosa Linares, profesora de Literatura en el instituto público Leonardo Da Vinci de Majadahonda, en Madrid. Junto a un grupo de profesoras unidas en el colectivo Guadarrama, cree que no basta con dar a los estudiantes de secundaria las nociones generales de la historia de la literatura española, que tienen carencia de referentes internacionales, y que no se trabajan las habilidades de expresión y comunicación. “No se dan cuenta de que con ese currículo conseguimos el efecto contrario al que buscamos: fomentar de por vida el hábito de lectura”.

 

 

 

 

 

Por: Ana Torres Menárguez

Fuente: https://elpais.com/educacion/2020-09-09/los-docentes-adaptan-contra-el-reloj-los-ya-discutidos-contenidos-escolares.html

lunes, 21 de septiembre de 2020

Apps ideales para los docentes ¡y son gratuitas!

 Disponibles para tabletas y smartphones, estas aplicaciones ayudan a los profesores con la organización del día a día en el aula, a la vez que fomentan la comunicación con estudiantes y familias o facilitan algunas tareas.

 


Los docentes tienen a su alcance multitud de herramientas que facilitan su labor en el día a día del aula. Y todos aquellos que emplean tabletas y smartphones encontrarán en estas apps gratis para docentes un recurso de gran utilidad para llevar el control de asistencia o entrega de trabajos, pero también para facilitar la comunicación con estudiantes y familias e, incluso, para la mejorar el aprendizaje. 

 

Attendance

Funciona como lista digital de asistencia y seguimiento al alumnado en la que es posible registrar quién falta a clase, crear y personalizar equipos de trabajo, definir horarios… Toda  la información se almacena en una nube y únicamente está disponible para dispositivos móviles con sistema operativo Android.

Box 

 

No solo permite almacenar en la nube cualquier archivo, sino que también da la posibilidad de compartir los documentos más importantes con los estudiantes desde cualquier dispositivo. De forma gratuita cuenta con hasta 10 GB de capacidad para guardar los materiales complementarios del aula como fotografías, apuntes o presentaciones. Se puede acceder desde el ordenador, así como desde equipos iOS y Android.

 

Edmodo

Esta plataforma gratuita funciona como una red social que ayuda a poner en contacto al alumno y la familia con el docente. Permite compartir documentos, mensajes, tareas y exámenes, pero para ello es necesario registrarse y crear un grupo cerrado. Disponible para dispositivos iOS y Android.

Explain Everything

 

Creada para facilitar las explicaciones en el aula, con  esta aplicación es posible crear dibujos y moverlos, insertar imágenes relacionadas con el temario y grabar con voz la explicación que se está impartiendo al alumnado. De esta forma, los estudiantes podrán tener acceso a ellas tantas veces como consideren necesario. Aunque es gratuita, algunas funciones son de pago. Está disponible en Google Play y App Store.

 

Flipped Primary

Recopila más de dos mil lecciones en vídeo entre las que incluyen vídeos educativos para motivar al alumnado. El material que ofrece esta biblioteca está ordenado por niveles (desde 1º a 6º de Primaria) y por asignaturas: Matemáticas, Lengua, Inglés, Educación Física… Está basada en la metodología Flipped Classroom y se dirige a docentes, pero también puede resultar de utilidad para alumnos y familia. Se puede encontrar en plataformas iOS y Android.

 

Keynote 

Esta aplicación exclusiva para dispositivos iOS es idónea para crear presentaciones en el aula. Cuenta con diferentes efectos y una colección de 30 temas para crear distintas exposicionesy,  además, Keynote da la posibilidad de añadir transiciones animadas, tablas, figuras, fotografías, vídeos y gráficas en cada una de ellas. Otra opción que contampla es el guardado automático en la nube (iCloud). Es posible acceder a la app en línea desde el navegador o descargándola en el dispositivo móvil desde la app store

 

Plickers 

Esta aplicación interactiva es ideal para desarrollar en el aula una evaluación continua y permite al docente obtener en tiempo real datos estadísticos del progreso y aprendizaje de cada alumno. Para hacer un uso adecuado de Plickers solo es necesario que el profesor tenga un dispositivo móvil y facilite a sus estudiantes tarjetas para que la app las identifique y obtenga los datos de cada uno de ellos (nombres, logros, respuestas de cada actividad…). Está disponible para la webiOS y Android en inglés. 

 

Socrative  

Se trata de una herramienta multimedia cuya finalidad es ejercer de soporte en el aula incentivando la participación en clase a través de encuestas y cuestionarios que ofrecen una respuesta en tiempo real. Compatible con dispositivos móviles y ordenadores, incluye distintas opciones para evaluar a los estudiantes de forma automática o para conocer sus opiniones sobre las actividades, tareas y trabajos llevados a cabo. Por ejemplo, entre algunas de las funciones es posible seleccionar si los cuestionarios serán de respuesta múltiples o cortas y verdadero o falso.

 

Trello

Incorpora los ajustes necesarios para trabajar de forma colaborativa con el alumnado. Este gestor de tareas reúne distintos materiales para simplificar la labor del docente y organizar las clases. Entre sus funciones destacan algunas como: informes, calendario y fechas para exámenes, reuniones con los familiares de cada estudiante, tareas de equipo y proyectos. Está disponible para iOS y Android y ofrece compras dentro de la app. 

 

Zotero

Detecta automáticamente las fuentes que se han empleado en un trabajo o presentación: artículos, bases de datos, libros, recursos como YouTube y Flickr… Almacena la referencia completa de los documentos en un fichero y organiza todo el material, resultando ideal para comprobar las bibliografías del trabajo del alumnado. Está disponible para Mac OS, Windows, GNU/Linux y permite trabajar con Firefox, Google Chrome o Safari.

 

 

 

 

 

Por

EDUCACIÓN 3.0

Fuente

https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/apps-gratis-para-docentes/  

viernes, 18 de septiembre de 2020

LO QUE ESTAMOS APRENDIENDO LAS Y LOS DOCENTES

 Estamos atravesando un acontecimiento en el marco de un cambio de época. Un acontecimiento no es una palabra cualquiera, tiene una larga tradición en la filosofía política. En este caso, sigo la perspectiva de Maurizio Lazzaratto quien afirma que un acontecimiento muestra lo que la vida tiene de insoportable, a la vez que abre a la creación de nuevas condiciones de existencia.

 


Trabajando con docentes en la Ciudad de Buenos Aires uno puede ver que hay mucha tristeza y agotamiento, cierta frustración con tonalidades emotivas muy presentes; hay mucho extrañamiento de los encuentros presenciales de los docentes, también una cierta incertidumbre mas allá de los meses transcurridos y del aprendizaje amasado en este tiempo. Es frecuente sentir que no estamos desplegando los mejores recursos, pero a la vez es posible ver en la escuela una potencia comunitaria muy marcada.

 

En esa potencia se inscribe, por ejemplo, toda la resignificación de las figuras de los preceptores y preceptoras como figuras de enlace, cuidando los vínculos escolares, que siempre fue importante y hoy más. Nuevamente: esta potencia de la escuela habilita la capacidad de democratizar, de plantear un plano ético entre los docentes, de abrirnos a la pregunta que nos conduce en las escuelas: ¿Cómo vamos a vivir juntos? Hoy esta pregunta está muy marcada y se hace visible en diversas experiencias. De ir a la búsqueda de los chicos y las chicas, de una insistencia de sus docentes, de los equipos de conducción, por conectar y seguir asegurando el derecho a la educación. En definitiva, la conciencia de  que la escuela es un espacio de ocupación y, a la vez, de construcción.

 

Tomemos lo que ocurre en las escuelas en relación al acceso a los bienes tecnológicos: es absolutamente frustrante para los docentes. Sabemos todos los que trabajamos en educación que buena parte de la población cuenta con 1 celular compartido entre todos los miembros de su familia (4 o 5). Los docentes hablan de cierta vida nocturna de la escuela, porque a veces es por la noche cuando los chicos pueden entregar sus tareas, es cuando les toca el turno con el celular. Es muy arduo para las y los estudiantes y también para sus docentes porque desorganiza las rutinas establecidas para los espacios de trabajo. Lamentablemente los medios masivos de comunicación, si bien considero que hay muy buenas producciones educativas en radio y en televisión, creo que no han logrado tener niveles de popularidad. Una pena, tal vez tengamos una vía para seguir explotando hasta que construyamos una sociedad más justa en términos de acceso a los bienes culturales. En este sentido, una de las mejores noticias en lo que va de este año tan incierto es el decreto presidencial que declara servicios públicos a la telefonía celular, a los servicios de internet y a la televisión paga y congela las tarifas de estos servicios hasta el 31 de diciembre.

 

Tenemos una oportunidad histórica de interpelar profundamente a una gramática escolar que viene evidenciando sus límites hace un tiempo. Insisto,  estamos transitando un acontecimiento en el marco de un cambio de época. El cambio de época, por supuesto, precede este acontecimiento y muchos de nosotros tenemos en mente otro tipo de escuela. A mi me parece que tenemos una oportunidad histórica. ¿Cómo se aprovecha? Animándonos a interrogar las representaciones que integran la subjetividad pedagógica más tradicional. Veo dos procesos en simultáneo. Por un lado: frustración, desconcierto. Y por otro, un interés por salir al encuentro y la certeza de aprendizajes nuevos, conquistados muy velozmente. 

 

La escuela secundaria, en particular, no tiene muchas tareas más interesantes que la capacidad de interrogar el mundo que compartimos con los chicos y chicas. Y ese mundo no se interroga en el aire ni en los estantes de una biblioteca; se interroga pisando un territorio determinado que es el de la escuela. Si no sirve para eso, para ponerle nombres a los procesos que vivimos, estamos desperdiciando la ocasión de construir sentido con los nuevos, como diría Hannah Arendt, con los que van llegando. Ahora, ¿cómo se hace? Soltando amarras; o sea, ya no ceñirnos a que somos sólo profesores y profesoras de una materia y que debemos enseñar los contenidos que nos competen por nuestra asignatura. Tenemos que pensarnos, como mínimo, como un área de conocimiento junto con nuestros colegas, transitar esa herida narcisista muy propia de la subjetividad pedagógica de creer que tenemos que enseñar determinados contenidos, a través de las secuencias habituales. Y también interrogar la creencia de que sólo nosotros podemos evaluar. Es momento de poner en valor lo que hemos aprendido y también de abandonar lo que ya no nos sirve en esta situación. Y que no nos viene sirviendo hace rato. 

 

Tenemos que asumir un posicionamiento ético, político, pedagógico. Eso supone ponerle nombre a lo que ocurre en la sociedad que vivimos. Fomentar, pertenecer, alimentar espacios colectivos de pensamiento.  ¿Cómo lo  llevamos adelante? Los docentes efectuamos el derecho a la educación de los chicos y las chicas. ¿Qué quiere decir eso? ¿Cuáles son los recursos de los que disponemos en este lugar en el que estamos parados? ¿De qué se trata? ¿Por dónde transcurren las relaciones pedagógicas? ¿A través del WhatsApp? ¿Durante la entrega de alimentos? ¿Generamos algún tipo de red y encuentro, garantizando la distancia para no enfermarnos? Esto no tiene respuesta de antemano. El lugar en el que enseñamos, en la actualidad, puede marcar diferencias significativas.

 

Pensar la escuela como territorio puede desestabilizar a las y los colegas. Porque la potencia de ese territorio es indeterminada no puede conocerse de antemano. Del mismo modo que no puede anticiparse una vida antes de vivirla. El mayor obstáculo que vengo advirtiendo es cuando nos anclamos en la reproducción de lo conocido, cuando tratamos de seguir haciendo escuela de una manera mas parecida a la escuela edificio (como contraposición a la escuela territorio). Ahí nos frustramos, nos desgastamos y terminando comprobando la imposibilidad de esa reproducción. Cuando no podemos reproducir hay que crear. 

 

Los docentes somos trabajadores de la cultura y capaces de pensar y nombrar la situación en la que enseñamos. Y agentes del estado. Cada uno, cada una verá cómo lidiar con la tensión que le genera esa afirmación, ya sea que nos desempeñemos en la gestión pública o gestión privada. Ser agentes del Estado supone tomar decisiones, no ser una mera correa de transmisión inmediata de la macro política a la construcción situacional. En el medio, la normativa actual nos brinda muchísimos aspectos para enmarcar las decisiones más creativas en términos de enseñanza. Pero argumentar y asumir decisiones suele generar temor. Esos resquicios existen y hay muchas escuelas que lo hacen.

 

Educar es un acto político. Siempre. Por decisión o por omisión. Coincido en que la inercia del sistema no ayuda, no favorece la innovación. Spinoza dixit lo que existe persevera en su ser. Lo que uno debería esperar es que la inercia sea la condición del movimiento. Para cancelar la inercia habría que contraponerle una fuerza mayor. Esta coyuntura es propicia en este sentido, las fuerzas del mundo tuercen las rutinas más naturalizadas. Y es un buen momento para recordar que lo administrativo nunca puede estar más ponderado que lo pedagógico en una escuela. Lo administrativo es un recurso de organización de lo pedagógico y no al revés. Y muchas veces, se invierten las prioridades. 

 

Esta situación puede ser una oportunidad. Ojalá estemos a la altura de restablecer las relaciones en la escuela. Ojalá no nos olvidemos rápido. Ahí habrá que poner en valor esta experiencia y tratar de que quede en la memoria como un aprendizaje colectivo. Ojalá la vuelta a la normalidad no nos haga olvidar la certeza de que nos necesitamos. No nos haga olvidar que el miedo en la escuela tiene efectos nocivos. El miedo es lo que tiñe el lazo social en su conjunto y que, en mi criterio, lo deberíamos asociar directamente a un modo de vida con principios neoliberales donde el otro aparece como competencia, una amenaza, y no como un socio potencial. Si sumamos ese clima de competencia e individualismo creciente que vemos desde el último tercio del siglo XX en adelante; y si a eso le acoplamos la industria del juicio, y la difusión ubicua de las cámaras, y la seguridad, se arma un cóctel que puso a la escuela en un lugar muy complejo. Las familias se posicionan frente a la institución en una defensa de sus hijos, que no siempre es la mejor manera de ayudarlos a crecer.

 

Lo que ocurre es esta idea de prevención ante el otro como un enemigo. Un cuidado pervertido. El cuidado es indispensable en cualquier relación pedagógica. Pero el cuidado se pervierte en términos de seguridad, de securitización. 

 

La pandemia nos dejó solos. Con los cuerpos de los demás lejos. Esos cuerpos lejanos se volvieron tan necesarios. Tengo experiencias con escuelas que salieron a buscar a sus estudiantes como no lo hacían hacía mucho tiempo. Como no sé si lo habían hecho alguna vez. Entonces, en esta línea de las paradojas, de que en el proceso de securitización y de judicialización, el cuerpo del otro es vivido en términos de amenaza. El ASPO y esta reclusión domiciliaria nos hizo ver una realidad evidente: que poco podemos sin los demás. Que nada podemos, diría. Espero que esto nos ayude para no pensar el modo de vida en términos de patrones de consumo, ideas de éxito, acumulación obscena. Se trata de poder empezar a construir una buena vida. En una buena vida, sí o sí hay un otro detrás, sin que esto niegue el conflicto que es inherente a toda relación humana. Una cosa es la necesidad de transcurrir conflictos y otra cosa es pensar que todos los que están ahí están para perjudicarme. 

 

 

 

 

 

Por Marcela Martinez

Fuente

http://www.revistaaji.com/lo-que-estamos-aprendiendo-las-y-los-docentes/?fbclid=IwAR0AmwbhANLWc0WRowSt-Aqr113VyRiFcXfk8swO1suJHalh9h5Ya1qJQFQ

sábado, 25 de julio de 2020

Recursos para docentes en épocas de pandemia

La pandemia provocada por el coronavirus representa un reto para los docentes de todos los niveles educativos. Este desafío requiere el desarrollo de nuevas habilidades, además de adaptación y experimentación constante para cumplir con los objetivos de los estudiantes.


A continuación, te ofrecemos una lista de herramientas y recursos, efectivos y gratuitos, que te ayudarán navegar de mejor forma este nuevo entorno de enseñanza:

De lo presencial a lo digital:
·         Transforma tu curso a flexible y digital para la continuidad académica (Tecnológico de Monterrey) - Recursos que el Tecnológico de Monterrey utiliza para capacitar a profesores con el fin de trasladar sus cursos de presencial a en línea.
·         ¿Cómo estructurar una clase a distancia? (Universidad Anahuac) - Recursos audiovisuales y guías prácticas para llevar tu clase de lo presencial a lo digital.
·         Recursos de apoyo para la continuidad académica mediante cursos en línea (Universidad de Guadalajara) - Orientaciones técnicas para los académicos de la UdeG.
·         Enseñar y aprender en línea (UNED y UOC) - Recursos de orientación y formación para el profesorado sobre metodología de formación en línea, útil para el diseño y desarrollo de cursos en línea.
·         Glosario de Innovación Educativa - Este glosario dbusca ser una guía para docentes que buscan mantenerse informados de las tendencias emergentes en pedagogía y tecnología educativa
·         Teachers, The Next Weeks of Online Learning Don’t Have to Be Perfect - Expertos dan sus recomendaciones de cómo pasar de dar clases presenciales a darlas en línea. (En inglés)
·         10 strategies for online learning during a coronavirus outbreak (ISTE) - Educadores de todo el mundo dan diez consejos sobre las mejores prácticas para dar clases en línea. (En inglés)
·         School closure learning guide during Coronavirus (GreatSchools.org) - Una colección de recursos gratuitos para padres de familia ante el cierre de escuelas, tips para el aprendizaje en el hogar y la crisis del coronavirus (COVID-19).
·         Eight Steps for a Smoother Transition to Online Teaching (Faculty Focus) - La Dra. J.A. Miller, experta en aprendizaje digital, brinda en este artículo algunos consejos para comenzar la transición a la enseñanza a distancia. (En inglés)
·         Five tips for moving teaching online as COVID-19 takes hold (Nature) - Consejos de expertos sobre cómo adoptar el aula digital. (En inglés)
·         Teaching Online with Care and Compassion (Ken Bauer) - Blog creado por un educador del Tecnológico de Monterrey para enseñar en línea. (En inglés)
·         Zoom 101 for Teachers - ¿Cómo utilizar Zoom? Aquí una guía práctica elaborada por We Are Teachers.

Cursos y recursos:
·         Repositorio Institucional del Tecnológico de Monterrey (RITEC) - repositorio que preserva, organiza y garantiza la visibilidad y acceso a la producción administrativa, académica y científica de la Institución, así como al patrimonio documental y artístico que se encuentra bajo su resguardo y que está disponible en Acceso Abierto.
·         VideoLab Tec (Tecnológico de Monterrey) - Espacio para docentes y alumnos con tutoriales, artículos, videos e infografías para producir recursos educativos audiovisuales.
·         Recursos abiertos del Tecnológico de Monterrey - Colección de videos, conferencias y recursos educativos abiertos del Tecnológico de Monterrey.
·         Coursera - Cursos y especializaciones accesibles de manera gratuita del Tecnológico de Monterrey, junto a universidades y empresas líderes, en respuesta al impacto de la pandemia del coronavirus en las instituciones educativas del mundo.
·         Toda la UNAM en Línea - Materiales educativos sobre diversos temas que la UNAM ha creado para enseñar a distancia.
·         Aprende 2.0 (SEP) - Recursos educativos abiertos para continuar con la formación escolar durante el receso provocado por la pandemia. 
·         RIE 360 - Las universidades integrantes de la Red de Innovación Educativa 360 comparte de manera gratuita enlaces a portales de apoyos institucionales, recursos educativos, herramientas didácticas y cursos en línea, acervos digitales y bibliotecas, así como repositorios y medios de comunicación.
·         Conecta Educación (Fundación Telefónica) - Plataformas y contenidos digitales, Itinerarios formativos virtuales en directo, talleres, desafíos y retos para docentes, educadores, estudiantes.
·         Enseña desde casa (Google) - Un centro online de información y herramientas para ayudar a los profesores durante la crisis del coronavirus.
·         Aprendo en casa (Gobierno de Jalisco) - Aulas virtuales, guías y diversas tecnologías para apoyar la educación a distancia.
·         Recursos abiertos (Universidad Politécnica de Madrid) - Recopilación de recursos gratuitos, dirigidos a la comunidad universitaria de habla hispana.
·         Lespau Co-Lab (Lespau/Harvard University) - Recursos y herramientas para apoyar a los líderes de instituciones de educación superior, profesores e investigadores en estos tiempos complejos.
·         Videoteca de la Cátedra Alfonso Reyes - Canal de YouTube de la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey, con las voces más influyentes del pensamiento humanista contemporáneo.
·         Portal para docentes de Formación Profesional (FPEmpresa y Fundación Bankia) - Herramientas para dar clase, recursos para el profesorado y estrategias para gestión de centros educativos.
·         Working and Learning Online During a Pandemic (Pearson) - Repositorio de recursos de aprendizaje en línea para los educadores y alumnos desde kínder hasta universidad. (En inglés)
·         Recursos para el aprendizaje en línea (INTEF) - Recursos y material de apoyo para el sector educativo, las familias y los estudiantes.
·         Guías temáticas (Pontificia Universidad Católica del Perú) - Guías educativas de distintos temas creadas por especialistas.
·         Recursos para educadores (Universitat Oberta de Catalunya) - Página con las últimas noticias relacionadas al COVID-19 así como más herramientas útiles para los docentes.
·         Online learning products, resources, & services (Tech For Learners) - Base de datos en línea de búsqueda de herramientas de tecnología educativa para apoyar el aprendizaje en línea en educación y la fuerza laboral en todos los niveles educativos. (En inglés)
·         Free, openly licensed textbooks available to anyone, anywhere (OpenStax) - La editorial OpenStax anunció que abre cientos de recursos en línea gratuitos y confiables para apoyar la educación en línea. (En inglés)
·         Red Universitaria de Aprendizaje (UNAM) - Acervo de contenido educativo en línea tanto de bachillerato y licenciatura para mejorar su visibilidad y acceso.
·         Objetos (UNAM) - Portal de recursos educativos digitales en apoyo para la educación media superior.
·         Juntos desde casa - Proyecto altruista formado por un equipo de profesionales de la tecnología para que niños y familias aprendan divirtiéndose a través del desarrollo de habilidades digitales.
·         Prepárate para salvar vidas (UNAM/Tecnológico de Monterrey) - Plataforma de cursos de capacitación de libre acceso y diseñados por profesores de la Facultad de Medicina UNAM y la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud TecSalud, para la prevención y combate de COVID-19.

Tecnologías para la docencia:
·         Distance learning solutions (UNESCO) - UNESCO ofrece un enorme repositorio de recursos tecnológicos con una gran base de usuarios y alcance. Su propósito es ayudar a los padres y maestros a fortalecer sus esfuerzos de educación a distancia. (En inglés)
·         Recursos de aprendizaje a distancia para escuelas afectadas por COVID-19 (Google) - Un espacio con recursos y tutoriales para educadores y administradores de TI que se preparan para posibles cierres de escuelas, o que actualmente se enfrentan a ellos.
·         #movingonline BID! (Banco Interamericano de Desarrollo) -Un sitio con diferentes recursos para apoyar a educadores, estudiantes y administradores en su transición de clases presenciales al eLearning.
·         ¿Cómo hacer clases y actividades de aprendizaje online? (Pontificia Universidad Católica de Chile) - Un manual de apoyo sobre cómo hacer clases en línea, comunicarse con sus alumnos, evaluar a distancia y convertir sus clases en video.
·         Virtualidad - Recursos de acompañamiento para el cambio educativo (Universidad de los Andes) - Sitio creado para acompañar y ayudar al docente a adaptarse a la educación a distancia. Incluye Webinars, podcast y guías.

Bienestar:
·         Cuida tu Mente (Tecnológico de Monterrey) - Información para mantener nuestra salud mental, a tener y compartir pensamientos positivos y buenas prácticas para trabajar desde casa y mantener la comunidad a pesar del distanciamiento.




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