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miércoles, 25 de marzo de 2020

Propuesta de atención al alumnado en situación de aislamiento escolar y social


  • Este documento ha sido elaborado una semana después de la suspensión de la actividad docente presencial (Decreto 8/2020 del 12 de marzo) y considerando la experiencia desarrollada en el transcurso de dicha semana. También es el fruto de la reflexión colectiva y la investigación inspirada en las buenas prácticas desarrolladas en otros contextos de emergencia y en el banco de recursos del INEE (Inter-Agency Network for Education in Emergencies).
«Deberá asegurarse una educación inclusiva para todos mediante la formulación y aplicación de políticas públicas transformadoras que tengan en cuenta la diversidad y las necesidades de los alumnos y hagan frente a las múltiples formas de discriminación y a las situaciones, incluidas las emergencias, que impiden la realización del derecho a la educación.»
Declaración de Incheon y Marco de Acción ODS 4 – Educación 2030

Objetivos de nuestra propuesta
Ofrecer una respuesta educativa inmediata y comprometida que minimice el impacto negativo del aislamiento escolar en el alumnado más desfavorecido o más afectado por la nueva situación.
Crear canales alternativos de comunicación que faciliten experiencias de aprendizaje enriquecedoras y que posibiliten vínculos afectivos beneficiosos para el bienestar de cada alumno/a.
Breve análisis de la situación actual

A nivel educativo, esta crisis nos afecta a todos, pero no nos afecta por igual. Tras la primera semana de cuarentena, como sospechábamos, los/as docentes hemos perdido el contacto y, por tanto, la posibilidad de comunicación, con parte de nuestro alumnado, especialmente con aquellos que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad y desventaja social.

Algunos factores amenazan con agrandar, cada semana que dure el confinamiento, las brechas en su aprendizaje y en su futuro desarrollo académico, incrementando el riesgo de abandono escolar. Según varios organismos internacionales, las consecuencias adversas del cierre de centros educativos para estos/as alumnos/as son:
Interrupción del aprendizaje: Disponen de menos oportunidades educativas y de desarrollo más allá de la escuela que otros/as compañeros/as (UNESCO, 2020).
Familias no preparadas para la educación a distancia y en el hogar: Sus familias cuentan con pocos recursos y quizá con limitaciones lingüísticas en el idioma oficial de instrucción (UNESCO, 2020).
Acceso desigual a las plataformas de aprendizaje digital: Sus familias no tienen acceso a la tecnología ni conexión a internet o lo tienen en modo insuficiente (UNICEF, WHO, 2020).
Aislamiento social: El centro educativo es el único espacio de interacción y socialización para muchos de estos niños y niñas que ahora han perdido todo contacto social, esencial en su aprendizaje y desarrollo (UNESCO, 2020).
Impacto psicológico y físico: Los niños que han sido expuestos a periodos de cuarentena y no cuentan con apoyo educativo tienen más probabilidades de desarrollar episodios traumáticos y de estrés (Wang et al. 2020).

Aunque la duración del cierre de centros educativos todavía es incierta y dependerá de la severidad de la pandemia, según los expertos, las estimaciones recomiendan un periodo mínimo de 4 semanas, pudiendo extenderse a 12 semanas en casos más graves (Lempel, Epstein y Hammond, 2009).

Estrategias y medidas de actuación
Para garantizar el derecho a la educación de estos/as alumnos/as recomendamos articular estrategias alternativas en dos ámbitos:
1. Ámbito de proximidad (Centros educativos y ayuntamientos).
Identificar qué alumnos/as se encuentran en situación de aislamiento escolar y las causas del mismo.
Identificar si existe algún canal posible de comunicación.
Habilitar un número de teléfono en cada centro con un/a profesor/a de referencia, quien mantendrá contacto periódico con estos/as alumnos/as para coordinar trabajo e interesarse por su estado.
Coordinar el trabajo de los centros educativos con los servicios sociales locales (trabajadores y educadores sociales, asistencia a domicilio, etc).
Posibilitar el acceso de las familias a los fondos de las bibliotecas públicas locales a través de mensajería o correo postal sin coste alguno.
Otras consideraciones: Restar toda presión vinculada al proceso de evaluación y calificación; considerar criterios de relevancia y sensibilidad cultural, así como de no estigmatización ni discriminación.
Tipo de contenidos/recursos que pueden ofrecerse:
Educación preventiva frente a la pandemia.
Actividades curriculares flexibles y adaptadas (trabajo por ámbitos, refuerzo o ampliación en lectoescritura, creación de diarios escritos o visuales, etc).
Apoyo psicosocial (basado en recomendaciones IASC para educadores, ver aptdo. «Fuentes y recursos»).

Sugerencias y consejos educativos a las familias para la gestión del tiempo con sus hijos/as.
Propuestas de tiempo libre: películas, documentales, entrevistas, etc.
2. Ámbito general (Administración educativa regional y estatal en colaboración con otros agentes sociales).
Movilizar a los principales proveedores de servicios de telecomunicaciones para garantizar un servicio de conectividad gratuito a las familias que les permita navegar por las plataformas digitales habilitadas.
Lecciones y experiencias de aprendizaje a través de TV/Radio estatal y regional con la habilitación de un teléfono de atención al estudiante.
Crear publicidad institucional a través de TV/Radio estatal y regional especialmente dirigida a niños/as (animación a la lectura; de apoyo emocional, etc).
Fuentes y recursos:


Fuente
por
Mari Luz Beltrán Ortega
Rafael Falcón Lahera
Jesús Gabaldón Delgado


lunes, 2 de julio de 2018

“El fracaso escolar no es una realidad que se produce de modo instantáneo, sino un proceso paulatino y continuado de “desenganche”.”


 El fracaso escolar es un fracaso social, no individual. Es esencial, y más eficiente, la potenciación de mecanismos compensadores.
El fracaso escolar es un fenómeno que provoca una indudable preocupación social, y es lógico que así suceda. Constatar que tras una larga etapa de escolaridad básica y obligatoria hay un porcentaje notable de jóvenes que no alcanzan los objetivos formativos previamente establecidos puede y debe legítimamente considerarse un fracaso, no solo de ellos mismos, sino también de nuestro sistema educativo. De hecho, buena parte de las discusiones que tienen lugar en torno a este fenómeno se refieren a la medida en que debe considerarse un problema individual, social o del propio sistema educativo.

Quizás convenga señalar antes de seguir adelante que está lejos de existir un acuerdo general acerca de qué debe entenderse por fracaso escolar. La frecuente utilización mediática del término no hace sino agravar los malentendidos en torno al mismo. Con ánimo de clarificación, cabe distinguir tres fenómenos que suelen englobarse bajo esa denominación. El primero consiste en la ausencia de titulación al finalizar la educación básica, circunstancia que cierra muchos caminos posteriores a quienes la sufren, no solamente en el plano académico sino también en el profesional o en las posibilidades de inserción laboral. El segundo, normalmente denominado abandono escolar temprano, representa la salida del sistema educativo por parte de muchos jóvenes sin haber llegado a obtener una titulación postobligatoria, considerada cada vez más en el ámbito internacional el nivel formativo mínimo que debiera tener cualquier ciudadano. El tercero consiste en la obtención de resultados insuficientes en las pruebas de evaluación del rendimiento llevadas a cabo por organismos nacionales o internacionales.
Como puede apreciarse, no solo son distintos esos tres modos de aproximarse al fracaso escolar, sino que también lo son los instrumentos que se utilizan para cuantificarlos y las cifras resultantes. No debe sorprender, en consecuencia, que el debate social y mediático se centre muchas veces en las distintas facetas del fenómeno y en sus cifras respectivas, lo que suele redundar en una mayor confusión y en la ausencia de un diagnóstico compartido capaz de permitir la búsqueda de soluciones realistas. Y es esa ambigüedad la que además impulsa a que las responsabilidades sean prioritariamente atribuidas al individuo, a la sociedad o al sistema educativo.
En mi opinión, la responsabilidad del fracaso puede atribuirse en proporciones variables a todos y cada uno de ellos. No cabe duda de que hay personas que son parcialmente responsables de su fracaso escolar, si bien hay que reconocer que en su mayor proporción la responsabilidad recae sobre todo en el entorno social y en el propio sistema educativo. Incluso puede atribuirse parte de la responsabilidad del fracaso, por ejemplo, en el caso del abandono escolar temprano, al sistema productivo, por mostrarse incapaz de demandar una mayor formación a los jóvenes e incitarles a abandonarla en etapas tempranas.
No obstante, conviene señalar que el debate en torno a quién tiene la responsabilidad (y cuánta) en la aparición del fracaso escolar es poco productivo y no suele ayudar a resolverlo. Al contrario, muchas veces tiende a enconar las posiciones. Más provechoso resulta buscar vías de solución a los problemas planteados. Es lo que han hecho diversas personas e instituciones, cuyas aportaciones nos han ayudado a enfocar adecuadamente la cuestión. Y a este respecto no me resisto a recomendar la consulta del informe titulado El fracaso escolar en el estado de las autonomías, elaborado por el Colectivo Lorenzo Luzuriaga y coordinado por Manuel de Puelles (Las Rozas, Wolters Kluwer, 2012), que aborda de manera precisa y rigurosa el fenómeno y propone vías para evitarlo.
Si hay algo que sobresale de la lectura de ese informe, es que tras el fenómeno del fracaso escolar en sus diversas acepciones subyacen factores tanto de carácter exógeno como endógeno al sistema educativo. Si los primeros requieren políticas de largo alcance para abordarlos, los segundos deben ser objeto de atención cercana por parte de los educadores y los responsables del sistema educativo. Es en ellos en los que tenemos que centrar nuestra actuación y nuestras políticas escolares.
A este respecto, hay que insistir en que el fracaso escolar no es una realidad que se produce de modo instantáneo, sino un proceso paulatino y continuado de “desenganche”. Los malos estudiantes suelen comenzar por plantear problemas de aprendizaje o de conducta, continúan repitiendo algún curso y terminan abandonando tras superar la edad de escolarización obligatoria, muchas veces sin haber obtenido la titulación correspondiente.
La práctica alternativa a ese proceso de fracaso anunciado e inevitable, que como muchos países han demostrado resulta mucho más eficaz, consiste en esforzarse por detectar los problemas de aprendizaje, de conducta o de cualquier otro tipo tan pronto como se manifiesten, para actuar de manera específica sobre ellos en cuanto haya ocasión. La detección y la recuperación resultan además tanto más eficaces cuanto más tempranas sean, sin esperar a que los problemas se hayan enquistado. Nuestro sistema educativo ha tenido algunas experiencias positivas de programas orientados en esa dirección, como puede ser el caso de los planes de refuerzo, orientación y apoyo que con el nombre de PROA se pusieron en marcha en 2005. La experiencia de éxito escolar que han vivido muchos de sus beneficiarios, puesta de manifiesto en evaluaciones rigurosas del programa, puede contribuir al cambio paulatino de nuestras prácticas de recuperación, todavía insuficientes, para hacerlas más semejantes a las que se llevan a cabo en otros países que experimentan un valioso progreso educativo. Aunque la solución del problema del fracaso también exigiría introducir cambios en algunos otros aspectos, como los relativos al modelo de titulación al final de la ESO, la extensión de la educación infantil en las edades más tempranas, la concepción menos enciclopedista del currículo o la renovación metodológica de los procesos de enseñanza y aprendizaje, no cabe duda de que hacer más hincapié en la detección temprana, la prevención, el refuerzo y la recuperación debería ayudarnos a minimizar un problema que atenaza a nuestro sistema educativo.


Fuente:
http://educacionabierta.org/el-fracaso-escolar-no-es-una-realidad-que-se-produce-de-modo-instantaneo-sino-un-proceso-paulatino-y-continuado-de-desenganche/

viernes, 11 de mayo de 2018

OPCIONES PEDAGÓGICAS PARA TRABAJAR EL ABUSO ESCOLAR: LOS EJES TRANSVERSALES DEL CURRÍCULO. La sociedad se pregunta cómo abordar el problema del acoso escolar. Desde el punto de vista pedagógico –sin descuidar los aspectos psicológicos, sociales y judiciales- hay opciones a seguir. Una de ellas es el diseño y ejercicio de los ejes transversales que, pese a su importancia y pertinencia, la aplicación causa inconvenientes y dificultades. Alternativas. Los ejes transversales se centran en el para qué, el qué y el cómo de la educación. Tienen relación con el mundo cambiante en que vivimos: los problemas y conflictos que deben traducirse en valores, comportamientos y actitudes. • Una aproximación Las ciencias en general y las ciencias sociales en particular evolucionan con el paso del tiempo. Responden a las realidades concretas de los ciudadanos, en un contexto determinado. En este sentido, los ejes transversales del currículo permiten acercar la educación –los contenidos curriculares- a la vida, mediante procesos de conocimiento y concienciación de los temas en la vida diaria. Por ejemplo: los modelos de justicia, civismo y equidad, en el contexto de la práctica de los derechos humanos. La dimensión ética del currículo está dada por los ejes transversales. Esto implica la actualización continua, la renovación e innovación pedagógica. Los temas o ejes transversales son sistemas de aprendizaje colaborativo, que responden a situaciones específicas (problemas) de los estudiantes que, en esencia, contribuyen al encuentro o reencuentro con la realidad a través de la reflexión activa y las acciones correlativas. Esta característica de los ejes transversales sugiere la revisión permanente del currículo escolar y su respectiva malla –que no son rígidos, sino abiertos y flexibles-, a la luz de la solución de conflictos con aportes éticos y enfoques sociológicos, metodológicos y didácticos, más allá de los contenidos disciplinares obligatorios. • Criterios y objetivo Los profesores deben considerar -para trabajar los ejes transversales- tres criterios básicos: el fomento de estrategias y experiencias, que acerquen la escuela a la comprensión crítica de la realidad y de los problemas más relevantes; el vínculo progresivo a las experiencias del proyecto educativo institucional (PEI); y, la priorización de acciones que impliquen a más actores en nuevos ejes transversales. El objetivo de los ejes transversales, en términos amplios, es construir y aplicar con los estudiantes y por extensión con la comunidad educativa, un sistema de valores coherente con los derechos humanos, prevenir los problemas y reinterpretar los conocimientos para lograr un mejoramiento cualitativo de las personas, en la perspectiva de una sociedad educadora. • Metodología y técnicas Se pueden utilizar la inducción y la deducción. El método más recomendado, en el caso de los ejes transversales, es la contextualización de los contenidos, y una vía generalmente aceptada es la problematización. El aprendizaje basado en problemas –ABP- ayuda a los profesores partir de la realidad y no de los conceptos. Otros aspectos metodológicos de los ejes transversales tienen relación con el enfoque global e interdisciplinar, la interacción, el diálogo, la reflexión, la participación y la resolución de conflictos. Las técnicas más comunes son la lectura de libros, la utilización de audios, videos y películas, el trabajo en grupos pequeños mediante talleres, así como el diseño y desarrollo de proyectos. Todo depende de la creatividad de los docentes. Recursos novedosos son las tecnologías de información y comunicación (TIC), que los docentes deberán utilizar con las respectivas guías y procesos. Los famosos “dictados” y la consecuente memorización de contenidos –en ocasiones sin entender- no sirven para trabajar los ejes transversales. • Temas recurrentes Los problemas sociales son amplios, pero es evidente que las soluciones no dependen exclusivamente de la escuela y la familia –aunque son dos instituciones sociales básicas-, sino de un marco institucional y social, anclado a la democracia y los derechos humanos. De todos modos, la inserción de la escuela dentro del contexto familiar, y de la comunidad de aprendizaje, que forma ciudadanos, potenciada por un currículo abierto y flexible, es parte fundamental de la misión de todos los profesores. A guisa de ejemplos, se mencionan a continuación los temas más recurrentes. Pero antes una observación importante: cuando se habla de ejes o temas transversales, muchos docentes los han confundido con asignaturas. Y en la práctica los ejes transversales han sido relegados. La interdisciplinariedad es un componente básico. Los principales enfoques de ejes transversales son: educación ambiental, educación moral y cívica, educación vial, educación para la salud, educación audiovisual y tecnológica, educación para la paz, educación para los derechos humanos, educación sexual, educación para la equidad, educación del consumidor, educación intercultural, educación el desarrollo, prensa en el aula, entre otros. • La coeducación como eje transversal Un punto de partida es la coeducación. Este planteamiento requiere la preparación de los docentes. Algunos profesores confunden la coeducación con la educación mixta. La coeducación supone y exige una intervención explícita e intencionada, que debe partir de las pautas sexistas de la sociedad y sus instituciones, porque desde ellas se transmiten los estereotipos de lo masculino y lo femenino. No se trata de limitar la coeducación a la mera igualación de condiciones de partida entre hombres y mujeres, o a simples anecdotarios. La coeducación –desde una perspectiva científica y cultural- plantea como objetivo la eliminación progresiva de enfoques y mecanismos discriminatorios, no solo en la estructura formal de la escuela sino en la práctica educativa cotidiana: en el ámbito familiar y en la organización escolar. • Sugerencias creativas La actitud de los docentes es importante. Para tratar los temas de coeducación pueden diseñarse actividades creativas interesantes: trabajar con frases célebres dichas por famosos o famosas, en la historia y la literatura, referentes a las mujeres. Construir moralejas y nuevas frases célebres, y expresarlas en carteles o pancartas. Otra actividad es el estudio del refranero español relacionados con la mujer, que incluya ecuatorianismos. Los resultados pueden ser sorprendentes: a la investigación seguirán los debates y la construcción de un propio refranero, con equidad de género. Así, el tema del abuso escolar puede ser abordado con ejes transversales y técnicas diferentes –el taller educativo es una de ellas- que sirven para descubrir o redescubrir, a través de experiencias grupales, la importancia de la vida como valor esencial, la existencia de otras personas –la alteridad- en igualdad de derechos y deberes, y el nuevo y activo papel de los docentes como formadores de personas en un mundo cambiante. Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:http://www.elcomercio.com/blogs/la-silla-vacia/opciones-pedagogicas-abuso-escolar-curriculo.html. Por FAUSTO SEGOVIA BAUS Educador asertivo, investigador, adicto a la lectura y viajero tenaz. Segovia es responsable de la edición impresa de la revista mensual EducAcción, y antes fue editor-fundador de la revista FAMILIA del Grupo EL COMERCIO. La educación y la comunicación están articuladas para transformar la sociedad, complementadas por una ética civil. Apuesta por un periodismo educativo, ciudadano, científico y crítico.


CLa sociedad se pregunta cómo abordar el problema del acoso escolar. Desde el punto de vista pedagógico –sin descuidar los aspectos psicológicos, sociales y judiciales- hay opciones a seguir. Una de ellas es el diseño y ejercicio de los ejes transversales que, pese a su importancia y pertinencia, la aplicación causa inconvenientes y dificultades. Alternativas.

Los ejes transversales se centran en el para qué, el qué y el cómo de la educación. Tienen relación con el mundo cambiante en que vivimos: los problemas y conflictos que deben traducirse en valores, comportamientos y actitudes.
• Una aproximación
Las ciencias en general y las ciencias sociales en particular evolucionan con el paso del tiempo. Responden a las realidades concretas de los ciudadanos, en un contexto determinado. En este sentido, los ejes transversales del currículo permiten acercar la educación –los contenidos curriculares- a la vida, mediante procesos de conocimiento y concienciación de los temas en la vida diaria. Por ejemplo: los modelos de justicia, civismo y equidad, en el contexto de la práctica de los derechos humanos. La dimensión ética del currículo está dada por los ejes transversales. Esto implica la actualización continua, la renovación e innovación pedagógica.
Los temas o ejes transversales son sistemas de aprendizaje colaborativo, que responden a situaciones específicas (problemas) de los estudiantes que, en esencia, contribuyen al encuentro o reencuentro con la realidad a través de la reflexión activa y las acciones correlativas. Esta característica de los ejes transversales sugiere la revisión permanente del currículo escolar y su respectiva malla –que no son rígidos, sino abiertos y flexibles-, a la luz de la solución de conflictos con aportes éticos y enfoques sociológicos, metodológicos y didácticos, más allá de los contenidos disciplinares obligatorios.
• Criterios y objetivo
Los profesores deben considerar -para trabajar los ejes transversales- tres criterios básicos: el fomento de estrategias y experiencias, que acerquen la escuela a la comprensión crítica de la realidad y de los problemas más relevantes; el vínculo progresivo a las experiencias del proyecto educativo institucional (PEI); y, la priorización de acciones que impliquen a más actores en nuevos ejes transversales.
El objetivo de los ejes transversales, en términos amplios, es construir y aplicar con los estudiantes y por extensión con la comunidad educativa, un sistema de valores coherente con los derechos humanos, prevenir los problemas y reinterpretar los conocimientos para lograr un mejoramiento cualitativo de las personas, en la perspectiva de una sociedad educadora.
• Metodología y técnicas
Se pueden utilizar la inducción y la deducción. El método más recomendado, en el caso de los ejes transversales, es la contextualización de los contenidos, y una vía generalmente aceptada es la problematización.
El aprendizaje basado en problemas –ABP- ayuda a los profesores partir de la realidad y no de los conceptos. Otros aspectos metodológicos de los ejes transversales tienen relación con el enfoque global e interdisciplinar, la interacción, el diálogo, la reflexión, la participación y la resolución de conflictos.
Las técnicas más comunes son la lectura de libros, la utilización de audios, videos y películas, el trabajo en grupos pequeños mediante talleres, así como el diseño y desarrollo de proyectos. Todo depende de la creatividad de los docentes. Recursos novedosos son las tecnologías de información y comunicación (TIC), que los docentes deberán utilizar con las respectivas guías y procesos. Los famosos “dictados” y la consecuente memorización de contenidos –en ocasiones sin entender- no sirven para trabajar los ejes transversales.
• Temas recurrentes
Los problemas sociales son amplios, pero es evidente que las soluciones no dependen exclusivamente de la escuela y la familia –aunque son dos instituciones sociales básicas-, sino de un marco institucional y social, anclado a la democracia y los derechos humanos. De todos modos, la inserción de la escuela dentro del contexto familiar, y de la comunidad de aprendizaje, que forma ciudadanos, potenciada por un currículo abierto y flexible, es parte fundamental de la misión de todos los profesores.
A guisa de ejemplos, se mencionan a continuación los temas más recurrentes. Pero antes una observación importante: cuando se habla de ejes o temas transversales, muchos docentes los han confundido con asignaturas. Y en la práctica los ejes transversales han sido relegados. La interdisciplinariedad es un componente básico.
Los principales enfoques de ejes transversales son: educación ambiental, educación moral y cívica, educación vial, educación para la salud, educación audiovisual y tecnológica, educación para la paz, educación para los derechos humanos, educación sexual, educación para la equidad, educación del consumidor, educación intercultural, educación el desarrollo, prensa en el aula, entre otros.
• La coeducación como eje transversal
Un punto de partida es la coeducación. Este planteamiento requiere la preparación de los docentes. Algunos profesores confunden la coeducación con la educación mixta. La coeducación supone y exige una intervención explícita e intencionada, que debe partir de las pautas sexistas de la sociedad y sus instituciones, porque desde ellas se transmiten los estereotipos de lo masculino y lo femenino.
No se trata de limitar la coeducación a la mera igualación de condiciones de partida entre hombres y mujeres, o a simples anecdotarios. La coeducación –desde una perspectiva científica y cultural- plantea como objetivo la eliminación progresiva de enfoques y mecanismos discriminatorios, no solo en la estructura formal de la escuela sino en la práctica educativa cotidiana: en el ámbito familiar y en la organización escolar.
• Sugerencias creativas
La actitud de los docentes es importante. Para tratar los temas de coeducación pueden diseñarse actividades creativas interesantes: trabajar con frases célebres dichas por famosos o famosas, en la historia y la literatura, referentes a las mujeres. Construir moralejas y nuevas frases célebres, y expresarlas en carteles o pancartas. Otra actividad es el estudio del refranero español relacionados con la mujer, que incluya ecuatorianismos. Los resultados pueden ser sorprendentes: a la investigación seguirán los debates y la construcción de un propio refranero, con equidad de género.
Así, el tema del abuso escolar puede ser abordado con ejes transversales y técnicas diferentes –el taller educativo es una de ellas- que sirven para descubrir o redescubrir, a través de experiencias grupales, la importancia de la vida como valor esencial, la existencia de otras personas –la alteridad- en igualdad de derechos y deberes, y el nuevo y activo papel de los docentes como formadores de personas en un mundo cambiante.


Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:http://www.elcomercio.com/blogs/la-silla-vacia/opciones-pedagogicas-abuso-escolar-curriculo.html.
Por
FAUSTO SEGOVIA BAUS
Educador asertivo, investigador, adicto a la lectura y viajero tenaz. Segovia es responsable de la edición impresa de la revista mensual EducAcción, y antes fue editor-fundador de la revista FAMILIA del Grupo EL COMERCIO. La educación y la comunicación están articuladas para transformar la sociedad, complementadas por una ética civil. Apuesta por un periodismo educativo, ciudadano, científico y crítico.

sábado, 16 de diciembre de 2017

¿Aumentan los casos de Bullying escolar?

Adriana Puiggrós, especialista en educación, habló en el programa La Mañana de NTN24 sobre el aumento del acoso en Argentina. Aseguró que “el ‘bullying’ existió siempre, lo que ha crecido afortunadamente es la denuncia”.

domingo, 30 de julio de 2017

PREVENCIÓN Y AYUDA CONTRA EL ACOSO ESCOLAR

 PROBLEMA DE CONVIVENCIA
La Escuela, en ocasiones, se convierte más en un aula de resolución de conflictos que en un lugar para el aprendizaje, que es lo que debería ser. Desgraciadamente existe, en algunos de nuestros centros educativos, un problema de convivencia derivado, en parte, por la falta de valores de la propia sociedad en que vivimos.

Familias que han dejado la educación de sus hijos en manos de terceros, en la escuela, en el mejor de los casos, y se han “desentendido” de la responsabilidad que conlleva el ser padres. Y, en muchas ocasiones, no son personas sin estudios, sin formación, desestructuradas y en condiciones sociales de riesgo –contexto en el que este fenómeno del que hablamos podría estar “justificado”–; sino que se está dando en hijos de familias de clase media-alta, cuyos padres salen a trabajar muy temprano y no regresan hasta bien entrada la noche a casa.
…Padres volcados en la vida laboral y que dejan de lado la vida familiar y la responsabilidad que lleva aparejada…
Porque educar, se educa desde la familia, primer paso, para que luego esa educación se vea reforzada en la escuela, a través de la adquisición de normas básicas de convivencia.
En el artículo Violencia en los centros educativos y fracaso académicode los autores David Álvarez García y otros, publicado en la «Revista iberoamericana de psicología y salud», se hace un estudio interesante sobre la relación entre el fracaso académico y la convivencia escolar en varios centros de Educación Secundaria.
Aplicaron el Cuestionario de Violencia Escolar (CUVE) a 1742 estudiantes de siete centros de Asturias, y se vio que el alumnado que ha repetido alguna vez curso percibe mayores niveles de violencia en su centro educativo que aquel que nunca ha repetido. Y todo esto ocurre, según este interesante estudio, con todas las variables dependientes evaluadas:
– Violencia de profesorado hacia alumnado.
– Violencia física indirecta por parte del alumnado.
– Violencia física directa entre alumnado.
– Violencia verbal entre estudiantes.
– Violencia verbal de alumnado hacia profesorado.
– Violencia escolar, siendo la más habitual, la verbal por parte del alumnado.
ESPECTADORES
Los autores Ruiz, Riuró y Tesouro, afirman que es necesario no confundir el bullying con otros tipos de conflictividad escolar como la disruptividad (‘violencia contra las intenciones educativas que quiere retrasar la marcha de la clase’), la indisciplina (‘violencia contra las normas o la autoridad’) o el vandalismo (‘violencia contra los objetos’).
Dan Olweus, psicólogo noruego, padre del término bullying, lo define como una conducta de persecución física o psicológica que realiza un escolar hacia otro, no de manera puntual, y donde existe un comportamiento agresivo con intención de hacer daño, repetitiva y existiendo un desequilibrio de poder entre el agresor y el agredido.
En Finlandia se está implantando el método KiVa, que ha logrado reducir el acoso en los centros educativos. Los casos de acoso escolar desaparecieron en el 79% de las escuelas y se redujeron en el 18%. Datos a tener muy en cuenta. La novedad de este método no es que actúe sobre los acosadores o los acosados, que también, sino que hace especial esfuerzo en trabajar con los espectadores, tercer elemento y muy importante en el acoso escolar, analizando los hechos y haciéndoles caer en la cuenta de las consecuencias negativas de estas acciones.
ASESORAMIENTO Y ORIENTACIÓN
En Canarias, se está desarrollando el Programa de Prevención y Ayuda Contra el Acoso Escolar, dependiente de la Consejería de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias. Entre sus tareas están la de informar, orientar y asesorar al alumnado de los centros públicos canarios no universitarios, en relación al acoso escolar.
Ofrecer ayuda –derivando al servicio de intervención psicológica y social inmediata– al alumnado que así lo precise, prestar asesoramiento y orientación a los demás agentes educativos de la Comunidad Escolar (padres, madres, profesorado…) sobre las medidas a tomar en caso de conocer la existencia de acoso escolar.
Desde el Área de Convivencia se coordinan y supervisan las actuaciones de este Servicio, además de realizar intervenciones directas en centros en algunos de los casos, según informa la propia Consejería de Educación.
EMOCIONES POSITIVAS
Un equipo de profesionales, formado por psicólogos y psicólogas especializados en la problemática de acoso escolar atiende a través del teléfono gratuito 800 007 368 (de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 h)
En definitiva, lo que se pretende es que nuestras aulas se conviertan en espacios donde se respiren emociones positivas, donde el alumnado quiera estar, pueda disfrutar con el aprendizaje y sobre todo llegue a adquirir las competencias que le van a servir para desenvolverse en la vida adulta.
Pero esta tarea no solo debe dejarse en manos de la Escuela y del profesorado sino que las Familias juegan un papel básico e imprescindible. Porque el alumnado de hoy es la sociedad del futuro.


Fuente: INED21
por:
Trabaja en la Consejería de Educación Canarias


lunes, 21 de noviembre de 2016

EL USO DEL CELULAR INFLUYE EN EL RENDIMIENTO ACADÉMICO DE LOS JÓVENES

Es una herramienta que acerca, comunica y mantiene a los seres humanos al día, pero dependiendo del uso que se les dé a estos dispositivos móviles, puede causar un impacto negativo sobre los estudiantes.

Todos deben tener claro que un celular es un aparato y como casi todas las cosas materiales, no son buenas ni malas si se les da el uso indicado. El uso de estos dispositivos ha causado dolores de cabeza en diferentes instituciones educativas, en las que se escuchan comentarios sobre que los chicos no saben distinguir sus tiempos para estudiar, chatear, prestar atención a clases, hacer tareas, escuchar música o ver videos.
Por esta razón y por las constantes quejas por parte de los padres de familia, la Fundación Universitaria del Área Andina realizó un importante estudio donde analizó la dependencia del uso del celular y su influencia en el rendimiento académico de jóvenes universitarios, mostrando que su creciente uso está desviando la atención y prioridad ante la preparación académica y también impacta el rendimiento estudiantil. Si considera que usted no hace parte de esos jóvenes que les afecta el uso del celular, no sobra preguntarse: ¿Siempre revisa su celular antes de dormir? ¿Constantemente desbloquea el dispositivo móvil mientras está en el colegio para ver algo? ¿Cuándo realiza sus tareas se demora más porque se distrae con el celular? o ¿Siempre está actualizando sus redes sociales y viendo lo que otros publicaron? Si en la gran mayoría de respuestas respondió de manera afirmativa, debe saber que usted ha generado una dependencia por este artefacto.
No es tarde para entrar y modificar su comportamiento, así que establezca horarios para tomar el celular, estudiar, ir a clase y estar en familia. Tenga presente que el celular en un futuro no hará nada por usted y que su éxito profesional depende del desempeño que tenga en el plantel educativo.
¿Cómo se logró la investigación?
Fue desarrollada por la Fundación Universitaria del Área Andina y tras consultar a 462 estudiantes, fue posible establecer que 62,1% de los jóvenes revisa siempre su teléfono móvil antes de ir a dormir, 42,6% lo hace mientras estudia o realiza tareas y 61,3% ignora a otras personas para concentrarse en el celular. Así mismo, evidenció que 112 de los consultados, 23,3%, revisan de manera obsesiva llamadas, correos, redes sociales y mensajes de texto.
La voz del experto: José Gerardo Cardona, Encargado de la Investigación de la Fundación Universitaria del Área Andina
“Actualmente el teléfono móvil ha modificado el estilo de vida de adultos, jóvenes y niños, cuyo fin es el de facilitarnos la vida. El problema actual que tenemos es que en lugar de tener contacto personal, este se realiza por medio de él, causando problemas adictivos y dependencia al uso del móvil llamado ‘nomofobia’”.
Preguntas y respuestas: José Gerardo Cardona Toro, Docente Fuaa UTP 
¿Cómo influye el uso del celular en los jóvenes en su nivel académico?
“El mal uso del celular en los jóvenes influye mucho en el bajo nivel académico, la distracción en clase hace que él pierda la concentración y se pierda de la explicación del profesor. Además pierde la noción de las tareas y ejercicios propuestos. Cuando se hacen en grupos hay discordias con aquellos que han estado atentos”.
¿Cuál es el uso indicado que se le debe dar a estos dispositivos móviles?
“En clase este dispositivo es muy importante, para ello el docente debe estar preparado para el uso efectivo, pues debe conocer las aplicaciones, páginas apropiadas y saber con claridad el objetivo trazado con el uso del dispositivo. La institución debe garantizar una muy buena red de wifi. El docente debe establecer las reglas de uso con claridad y supervisar constantemente que el estudiante esté metido dentro del tema de clase, así evitará distracciones y mal uso del dispositivo”.
¿Se deben prohibir si no se saben usar?
“En clase deben establecerse unas reglas claras y el docente puede permitir el uso siempre que sea para algo con urgencia. Si no hay reglas claras el dispositivo debe estar apagado, pues se ha comprobado que es un enemigo, un “depredador del estudiante”. En los exámenes debe estar apagado, ya que se ha comprobado el tráfico de soluciones a exámenes, el joven toma una fotografía al examen y previamente ha pagado a alguien de afuera que le resolverá el examen y luego se lo enviará”.
¿Cómo se ha modificado el estilo de vida de los jóvenes después de la aparición de estos aparatos electrónicos?
“Demasiado, los jóvenes son otros por su mal uso, diría que son esclavos de este aparato, las reuniones familiares y académicas ya no son las mismas, antes se estudiaba en grupo y en las bibliotecas e incluso en las casas, hoy es más individual el trabajo, por el mal uso de estos aparatos de comunicación, que son extraordinarios pero mal usados. Por ello debe hacer un gran trabajo de concientización del manejo de este gran invento”.




Por: Liliana Marcela Vegas
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martes, 16 de agosto de 2016

LOS CUATRO TIPOS BÁSICOS DE ACOSO ESCOLAR: ¿CÓMO IDENTIFICARLOS?.

 Un 20% de los alumnos, en alguna ocasión, han acosado activa o pasivamente a un compañero, según un estudio del Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar.

El acoso escolar, también denominado como “bullying”, es una lacra sigue ocurriendo entre las paredes de los centros educativos, y también fuera de ellos. La comunidad educativa debe tomar consciencia de este hecho y adoptar todas las medidas a su alcance para erradicarlo, así como toda las sociedad tanto docentes como padres deben implicarse al máximo en este asunto.

Bullying: una triste realidad en los centros educativos:

Este artículo tiene por objetivo realizar una clasificación de aquello que entendemos por acoso escolar.
Los cuatro apartados que exponemos únicamente son un punto de partida, sin embargo pueden ser asombrosamente efectivos si logramos que lleguen a nuestros alumnos y tomen consciencia de lo crucial del asunto, tanto de la detección como de la prevención del acoso escolar o bullying.

Tipos de acoso escolar:

Estos son los cuatro tipos de acoso escolar:

BULLYING FÍSICO:

Esta forma de acoso consiste en la persecución constante hacia una persona pretendiendo tener contacto físico contra la voluntad de esta. Este tipo de acoso puede suceder dentro y/o fuera del centro educativo. Este maltrato es deliberado e intencionado, sus características son:

Acoso directo:

Se considera bullying directo el acoso basado en las siguientes acciones:
  • Golpear
  • Empujar
  • Escupir
  • Arañar
  • Tirar del pelo
  • Morder
  • Dar un puntapié
  • Dar una paliza

Acoso indirecto:

  • Espiar a un compañero
  • Escribir notas ofensivas y difamatoria
  • Seguir a un compañero por el centro
  • Robar o romper objetos de su propiedad
  • Pintar su nombre en paredes y muros
En definitiva, el acoso indirecto consiste en hostigar y vejar sistemáticamente a una persona, obtener información sobre el para difamarlo y humillarlo públicamente.

BULLYING VERBAL:

Este tipo de acoso, aunque no es físico, resulta especialmente dañino para la persona que lo padece, por el menoscabo que supone para su autoestima. Consiste principalmente en los siguientes actos:
  • Burlarse de la víctima
  • Insultar
  • Poner motes peyorativos
  • Resaltar defectos
  • Amenazar
En este caso, el acoso es más difícil de detectar puesto que es muy habitual y no existe agresión física, la agresión es más de tipo psicológico y moral. Esta forma de humillación es sumamente dañina puesto que afecta a la autoestima de la víctima, sufriendo una estigmatización que puede repercutir en complejos profundos que le afectan gravemente.
Además, el menor perjudicado puede ver mermada su capacidad repercusión para establecer interacciones interpersonales y puede empeorar significativamente su rendimiento académico.

BULLYING SOCIAL:

El acoso social se centra básicamente en dañar la reputación de una persona, de forma que pueda ser excluido y marginado por el conjunto de compañeros.
Sus puntos característicos son los siguientes:
  • Dejar de lado a un compañero.
  • Manipular e influir a otros compañeros para que dejen al alumno de lado.
  • Propagar rumores, mentiras y calumnias sobre un alumno.
  • Avergonzar y ridiculizar a un alumno en público.

ACOSO CIBERNÉTICO:

Acoso cibernético o ciberbullying. En este caso, dado el acceso a las nuevas tecnologías y la importancia social y comunicativa que desempeñan, en especial en la etapa de la adolescencia, tal vez sea el tipo de acoso más extendido y que va más en aumento.
Este tipo de acoso se extiende más allá del centro educativo y suele producirse fuera del horario académico. Con total seguridad es el más difícil de detectar, puesto que escapa al control de los docentes y de los adultos en general.
El ciberbullying consiste en usar las herramientas telemáticas para perjudicar a una persona, por ejemplo:
  • Facebook, Twitter…
  • WhatsApp
  • Skype
  • Blogs
  • Correo electrónico
  • Webs difamatorias
  • Llamadas acosadoras al móvil
  • Envío de fotos hechas con el móvil y utilizadas para amenazar
  • Colgar en Internet información personal
El cyberbullying es un tipo de acoso perfectamente intencionado y con un objetivo perjudicial para el acosado. En ocasiones es relativamente dificultoso encontrar la fuente acosadora, puesto que el agresor suele ampararse en el anonimato que le brinda internet y las redes sociales.
De igual manera, el avance de las tecnologías de la comunicación es tan rápido que a menudo la legislación en contra de este tipo de actividades se queda atrasada y es complicado poner freno a los acosadores. No obstante, en la actualidad esta forma de acoso puede ser constitutivo de un delito.

Medidas de prevención contra el acoso escolar:

A continuación enumeraré varias medidas prácticas para eliminar progresivamente el acoso de las aulas.
  • Los patios de recreo deben ser espacios de relación positiva, con una vigilancia adecuada y juegos cooperativos.
  • Para actuar de manera adecuada es necesario conocer los mecanismos de protección de la infancia (protocolos de actuación en situaciones de violencia dentro y fuera del ámbito educativo).
  • Educar en derechos a los niños y niñas previene la violencia entre pares.
  • Propiciar en los estudiantes la identificación y superación de estereotipos y prejuicios para Promover relaciones basadas en el respeto.
  • Realizar actividades específicas de sensibilización en el tema de la violencia y la convivencia.
También debemos ayudar a desarrollar en los niños y niñas habilidades personales para:
  1. Promover la empatía. Buscando siempre el apoyo a la víctima y el rechazo de todas las actitudes violentas.
  2. Fomentar la cohesión entre compañeros y las relaciones basadas en la solidaridad y el respeto mutuo. Un niño o niña que tenga amigos difícilmente será acosado.
  3. Identificar las situaciones de violencia.
  4. Expresar emociones para liberarse del sufrimiento y encontrar a personas que les ayuden.
  5. Buscar y solicitar ayuda: No ocultar lo que sucede.
  6. Ser asertivo: Defender los derechos sin vulnerar los de los demás.
  7. Denunciar: Aprender que la denuncia es un paso necesario para superar las experiencias injustas y evitar otros delitos.
  8. Diseñar estrategias educativas en el uso responsable y seguro de la red.

¿Qué hacer cuando se detecta un caso de bullying?

Ante la identificación del problema, los adultos debemos seguir una serie de pautas para intentar ayudar al menor acosado.
  • No minimizar la gravedad de las agresiones.
  • Observar de manera sistemática al niño o niña en todos los espacios.
  • Informar al tutor y al equipo directivo del centro, mediante una hoja de observación, donde se recojan los hechos y los implicados con la mayor precisión posible.
  • Intentar actuar lo más inmediatamente posible, tomando las medidas acordadas y dialogadas con la comunidad educativa para proteger a la víctima.
  • Hacer intervenciones individuales con las personas involucradas, las víctimas, los agresores y los observadores.

A modo de conclusión:


Con este artículo he pretendido ilustrar, tanto a los alumnos como docentes y padres, cuáles son los principales tipos de acoso escolar y proporcionar unas herramientas básicas para su identificación.
En conclusión, el acoso escolar o bullying es un problema en el que cabe profundizar en materia de prevención, detección y educación, para ello la comunidad educativa y la sociedad en su conjunto debe tomar consciencia de este problema a menudo invisible y destinar todos los recursos posibles para su erradicación en nuestros centros de estudio.


Por: Bertrand Regader
Fuente: http://blogs.periodistadigital.com/apuntes-psicologicos/2016/08/13/cuatro-tipos-acoso-escolar/
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