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martes, 22 de diciembre de 2020

¿VOLVER A LAS AULAS?

 Sí, porque es en el aula, laboratorio, biblioteca, centro de prácticas, patio, comunidad donde el docente conoce a sus estudiantes y su evolución académica de manera objetiva, y donde el niño, niña, joven puede socializar bajo el espacio educativo.

 


Sin embargo, las preguntas deberían ser: ¿qué condiciones y garantías necesitamos para volver a las aulas? ¿Con qué propuesta educativa y pedagógica vamos a retornar? ¿Con qué capacitación docente? ¿Qué asistencia deben desarrollar los establecimientos educativos luego de un periodo de dislocación? ¿Cuál es la propuesta de reinserción educativa para quienes salieron del sistema educativo?

 

Necesitamos mirar al Sistema Nacional de Educación de manera global. Según datos oficiales de MinEduc, durante el año lectivo 2018-2019, el número de estudiantes fue de 4’581.835, de los cuales el 24% estaba matriculado en instituciones educativas del área rural; mientras el número de docentes dentro del Sistema Nacional de Educación fue de 217.748, de los cuales 169.559 docentes corresponden a la educación pública o fiscomisional. La distribución de los docentes por área geográfica demuestra que 7 de cada 10 trabajan en instituciones educativas del área urbana. Mientras el número de establecimientos educativos representó 16.301 instituciones entre todos los sostenimientos, de las cuales el 46% está ubicado en zonas rurales.

 

Por ahí se ha iniciado el retorno, mediante un grupo de instituciones ubicadas en el área rural; un segundo grupo más reducido son los establecimientos particulares que comienzan a enfrentar posibles casos de contagios en el interior del plantel. La realidad demanda al Gobierno asumir la educación como responsabilidad central del Estado, eso significa: articulación entre los distintos sistemas, destinar presupuesto con eficiencia y eficacia, vincular y fortalecer al sistema de salud y educación pública, promover un sistema educativo que responda a las necesidades sociales en sus diversos aspectos y que ubique a la tecnología al servicio de la pedagogía, ya que también se ha demostrado que la enseñanza telemática versus enseñanza presencial está siendo utilizada para ocultar los problemas estructurales de nuestro sistema educativo. No podemos seguir alabando desde el discurso la enseñanza telemática, eso en los hechos ha significado empobrecer aún más nuestro modelo educativo. Mientras no se pueda volver a las aulas por la pandemia, es urgente dotar a los estudiantes de los sectores populares con las herramientas tecnológicas necesarias e internet gratuito para cerrar la brecha digital.

 

Es menester señalar que cuando se esgrime desde la autoridad el supuesto derecho de madres o padres para decidir el retorno a las aulas, así sea bajo un plan piloto, se está falseando el debate. Ya que la única elección posible está entre regresar y no regresar. Dejando en segundo plano qué garantías se necesitan y quién es el responsable de darlas, o si es el momento oportuno. Por ahí debería partir una decisión científica y técnica, vinculados el anhelo y necesidad de volver a las aulas. (O)

 

 

 

 

Por Andrés Quishpe

Fuente: https://www.eluniverso.com/opinion/2020/11/27/nota/8063164/volver-aulas

 

martes, 22 de noviembre de 2011

Sugerencias para enseñar usando Twitter

Las redes sociales significan una nueva manera de relacionarnos con el mundo, y dado su reciente aparición, queda mucho potencial de uso. Entre los posibles está el educativo. En este artículo se publican numerosas ideas que pueden ser usadas en el aula, considerando las características particulares de Twitter.

1. Información instantánea. Organizar encuentros virtuales que involucren preguntas de los estudiantes y respuestas de profesionales. Luego comentar en un blog.
2. Responder preguntas. Los docentes pueden preguntar en Twitter y esperar que los alumnos respondan. Como la versión en línea de levantar la mano en clase. Mientras, los estudiantes revisan todas las respuestas a través de los hashtags dedicados especialmente a la clase.
3. Discusiones fuera de clase. Twitter es un buen lugar donde tanto alumnos como profesores -e incluso otros profesionales- pueden discutir sobre temas relacionados a la clase.
4. Anuncios. En lugar de enviar un email masivo, puedes escribir un tweet para hacer algún anuncio.
5. Notificaciones sobre tareas terminadas. Los alumnos pueden avisar a los profesores cuando han terminado sus trabajos.
6. TwitLit. El límite de 140 caracteres es definitivamente un reto para los estudiantes. Puede ser un estimulante creativo para escribir poesía, historias cortas o alguna otra pieza literaria.
7. Seguimiento de palabras o hashtags. Seguir palabras, temas o hashtags tendencia es una gran ventana para saber qué se está hablando sobre un tema específico.
8. Seguir conferencias. Desde Twitter, los alumnos pueden seguir conferencias donde destacados profesionales expongan sus ideas. Incluso podrían acceder a la transmisión de video en vivo de la misma.
9. Comunicarse con profesionales. Los estudiantes pueden no solo seguir a profesionales, sino que también pueden responderles e incluso entablar un discusión abierta donde podrían participar más personas.
10. Tomar apuntes. Twitter puede ser una buena libreta de apuntes si se usan hashtags dedicados para los temas y las clases.
11. Compartir una historia. Los estudiantes pueden compartir o incluso inventar una historia. El primer estudiante escribe una oración, y los demás continúan. Lo importante, otra vez, es usar un hashtag que permita ordenar las cosas.
12. Mapas. Puedes combinar Twitter con la geolocalización para saber dónde las personas están comentando un tema. Es especialmente bueno para estudiantes de sociología o marketing.
13. Información para padres. Los educadores pueden crear un feed de Twitter para informar a los padres sobre qué están haciendo y qué temas están comentando.
14. Enseñanza de geografía. Se puede pedir a usuarios de Twitter de distintos lugares que digan dónde se encuentran. Los estudiantes indicarán a cuanta distancia se encuentra o alguna otra información sobre el lugar.
15. Encuestas. Hacer un sondeo donde se incluya tanto a los estudiantes como a otros usuarios que quieran participar. Con un poco de creatividad, esta actividad puede llegar a ser bastante divertida e informativa.
16. Palabra del día. Puede ser palabra, libro, película, persona o cualquier otra cosa del día. Los estudiantes buscan en Twitter qué se está diciendo sobre eso y pueden encontrar información valiosa.
17. Club de lectura. Los estudiantes pueden leer un libro y comentarlo en Twitter. Esto podría complementarse con participación de otros usuarios y ¿por qué no? incluso con el autor del libro. Eso sí, no olvides un hashtag.
18. Seguimiento de políticos. Es una buena manera de mostrar a los estudiantes las vidas y opiniones de los políticos. Luego pueden comentar estas opiniones en clase o en Twitter.
19. Noticias. Twitter también es una buena fuente de noticias. Los alumnos pueden hacer seguimiento de noticias para luego comentarlas en clase o en la red social.
20. Críticas. Tanto a jóvenes como a adultos les gusta leer críticas de libros, películas, etc. Intentar hacer esto con el límite de 140 caracteres es un gran reto tanto para estudiantes como para educadores.
21. Comunicación con otras clases. Puedes interactuar con profesores y alumnos de otras clases y escuelas. Podrían crear un hashtag comunal que permita establecer discusiones.
22. Búsqueda del tesoro. Con motivos educacionales o simplemente de diversión, los estudiantes pueden hacer una ‘búsqueda del tesoro’ en Twitter. Esta actividad puede ser usada con diferentes temas y, una vez más, depende de la creatividad del educador.
23. Juegos de rol. Los estudiantes pueden participar en juegos de rol con figuras históricas. Es una manera entretenida de conocer escritores, científicos, políticos y otros.
24. Iniciar un meme. Los memes existen desde antes de Internet, pero han recibido un gran impulso a través de la red. Pueden crear los suyos propios y quizás alguno se vuelva popular posteriormente.
25. Idiomas extranjeros. Puedes publicar una oración en un idioma extranjero para que los alumnos la traduzcan o respondan. Podría ser incluso una competencia para ver quién lo hace más rápido.
26. Resumen del día. Puedes usar Twitter para hacer un resumen de lo hecho en la clase del día. Servirá como recordatorio y como inicio de discusiones en la red social.
27. Marca personal. Una cuenta de Twitter con muchas referencias académicas es un buen inicio para crear la marca personal de un profesional recién egresado. Además, los estudiantes ya estarán familiarizados con el papel de las redes sociales al momento de aplicar a un trabajo.
28. Twibe. Puedes pedir a los alumnos que se unan a esta web para compartir información sobre un tema específico, o puedes crear un tema nuevo y ver si encuentran más gente que esté interesada en este.

Fuente
http://mindshift.kqed.org/2011/07/28-creative-ideas-for-teaching-with-twitter/

viernes, 14 de octubre de 2011

Aulas violentas

La violencia en las aulas, ejercida contra los alumnos, muchas veces es silenciada. No se trata solo de agresiones físicas, sino de burlas, que producen fuertes efectos negativos en las víctimas. Opino que se trata de un problema a investigar, y debemos conocer más sobre él, para tomar luego las medidas apropiadas.




Aulas violentas

Un informe de Unicef alerta sobre situaciones constantes de maltrato en las escuelas secundarias; diferentes ONG realizan actividades con niños y adolescentes para reducir el bullying.

 

El estudio se realizó con una muestra aleatoria de 1690 alumnos y 93 directivos, 36 entrevistas a padres, docentes y directivos, y 8 grupos focales a docentes y alumnos de escuelas secundarias públicas y privadas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires (Area Metropolitana de Buenos Aires).

Al 66% de los alumnos que conoce sobre situaciones constantes de humillación, hostigamiento o ridiculización entre sus pares se suma un 22% que teme que le ocurra a ellos mismos.

Cuando se consulta a los entrevistados sobre la percepción de violencia en las escuelas (en cualquier escuela), el 52% de los consultados considera la violencia en el ámbito escolar como un problema muy grave o grave. Sin embargo, al ser consultados sobre este fenómeno en sus propias escuelas, el problema tiende a ser percibido como mucho menos grave: el porcentaje de los entrevistados que calificaron al mismo como muy grave o grave se reduce a un 19,2 por ciento.

Burlarse de una característica física de un compañero y comentarlo en público, no querer compartir alguna actividad o simplemente evitarlo, obligarlo a hacer algo en contra de su propia voluntad, discriminarlo por cómo se viste, por cuestiones étnicas o religiosas.

Todas son situaciones de maltrato que, narradas en orden descendente, concluyen en un número: el 66% de los alumnos pertenecientes a los tres últimos años de las escuelas secundarias públicas y privadas de la ciudad y el conurbano bonaerense conoce sobre situaciones constantes de humillación, hostigamiento o ridiculización entre sus pares.
Así, según señala el estudio Clima, conflictos y violencia en la escuela, que realizaron el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), estos tipos de acoso escolar, conocido en el exterior como bullying , son más frecuentes que las agresiones físicas.

Violencia invisible
"Las formas de discriminación, burla u hostigamiento -esto infiere del estudio- evidentemente sí son manifestaciones que aparecen más fuertemente entre los adolescentes -dice Elena Duro, especialista en Educación de Unicef Argentina y directora editorial del estudio-. Podríamos inferir que para los adultos son formas más invisibles de violencia, es decir, en ocasiones es algo más difícil de divisar. No siempre un adulto se da cuenta de que su hijo puede estar siendo maltratado, o no siempre el docente está atento o preparado para percibir, o puede percibir, en ambientes tan diversos estos tipos de hostigamientos hacia cierto grupos de alumnos."

Por su parte, Jorge Fasce, docente y consultor del Centro de Estudios de Políticas Públicas (CEPP), sostiene que este porcentaje refleja dos fenómenos sociales. "A los adultos nos está costando hacer de adultos, les pasamos responsabilidades a los niños por no poder decirles que no o por no querer pagar el costo que significa poner límites. Eso genera mucha ansiedad, mucho temor en los chicos y los hace poner agresivos. El otro fenómeno -asegura Fasce- es que hay una valorización de la picardía criolla de reírse del que tiene alguna diferencia, difundida por los medios masivos de comunicación, sobre todo la televisión."

Duro destaca: "Estos tipos de violencia durante toda la vida pueden llegar a generar situaciones en detrimento de la persona victimaria, que tiene que ver con baja autoestima, imposibilidad de generar vínculos positivos con su grupo de pares, situaciones de temor permanente, es decir, situaciones que podrían aparecen como inocentes en realidad son situaciones que perjudican y mucho a los chicos que son víctimas de éstas".

Desde la Fundación Horacio Zorraquín, Luz García Cuerva, directora del programa Educar en Responsabilidad, afirma que estos agravios "en gran parte se deben a la falta de presencia de modelos claros que den seguridad y confianza, a la carencia de padres o tutores que eduquen con el ejemplo, así como a la dificultad que existe entre los socializadores primarios y secundarios respecto de la comunicación y el acuerdo entre ambos".

Fortalecer valores
Para evitar la violencia y fomentar el respeto, la Fundación Majdalani propone la educación en los valores en niños de entre 4 y 9 años, a través de Proyecto Valores, iniciativa que llega desde 1994 a 18.596 chicos, aproximadamente, en diferentes ciudades del país.

"El fin último es que los niños desarrollen su conciencia moral, internalicen los 18 valores que proponemos y comiencen el desarrollo de un correcto espíritu crítico. A su vez -comenta Lourdes Majdalani, directora del Centro para el Desarrollo Moral de Fundación Majdalani- creemos que el docente tiene que intervenir, por eso hay que formarlos para que puedan resolver conflictos y así trabajar desde la prevención."
En sintonía con Majdalani, la Fundación Horacio Zorraquín ofrece el Programa Educar en Responsabilidad, donde abordan prácticamente la temática de los valores desde la escuela, la familia y la comunidad.

"Hoy contamos con la participación de 126 escuelas beneficiando a más de 3780 alumnos en todo el país. Es necesario educar en responsabilidad desde edades tempranas, ya que de esta manera se van internalizando conductas y adquiriendo hábitos constantes que pueden sostenerse en el tiempo. Por ese motivo nuestro programa va desde sala de 3 años hasta el tercer año de la escuela secundaria -explica García Cuerva-. Notamos grandes cambios cuando toda la institución educativa se propone trabajar en conjunto, invitando a los padres a formar parte de este cambio."

Dialogar más
Los entrevistados concuerdan en que las acciones más efectivas sobre las que se puede trabajar para disminuir la violencia escolar se basan en mejorar la comunicación entre la escuela y las familias, y reconstruir el liderazgo tanto del docente como de los padres.
"Los adultos tenemos que ver que los chicos no reflejen las problemáticas que son nuestras -sostiene Adrián Dall'Asta, director de la fundación Proyecto Padres-. No debemos cargarles las tintas a que sea la escuela la que tenga que resolver todo. Hay que trabajar mucho desde la familia y generar ámbitos de comunicación, de reflexión entre los actores involucrados: la escuela, los padres, el Estado y los alumnos. Si no esto va a seguir siendo un diálogo de sordos donde cada uno espera algo del otro, ninguno se escucha, chocan las expectativas y esto genera más violencia."

Para Fasce la solución está en primer lugar en "hacerles entender a los adultos que tienen que ser adultos. Por su parte, los alumnos en función de hijos también tienen que entender que hay cosas que no se hacen por principios éticos y valores, y que cuando transgreden una norma tienen que recibir sanciones. Creo que los adultos tenemos que empezar a animarnos más de lo que nos estamos animando a sancionar".

En cuanto a la participación de los padres en las escuelas, según una encuesta que hizo la Fundación Horacio Zorrraquín en los colegios beneficiarios del proyecto, se observó que "cuanto mayor era el niño menor era la participación de los padres. Les costaba más acercarse y participar de las propuestas educativas porque entendían que esos chicos ya estaban educados, situación que debería revertirse ya que los adolescentes son quienes requieren un mayor espacio de escucha y contención", alega García Cuerva.

En concordancia con García Cuerva, Elena Duro afirma: "La escuela secundaria tiene un menor vínculo con las familias que el que puede tener en los otros niveles educativos. Los padres son pocas veces convocados, sólo cuando hay problemas de conducta o en casos muy puntuales", asevera la especialista en Educación de Unicef Argentina.

Y concluye: "Es necesario reconstruir el liderazgo con autoridad en las casas y las escuelas, revalorizar el rol de los docentes como líderes con autoridad -que no es autoritarismo-. La participación ciudadana y las democracias más evolucionadas exigen y requieren cada vez más escuchar la voz de los jóvenes, así como liderar procesos de participación".


Por Carla Melicci 
Para LA NACION

lunes, 24 de agosto de 2009

Organismos institucionales para tratar la convivencia escolar

Los cuerpos colegiados y representativos

Lo formulado hasta aquí nos permite concluir que diseñar, articular y poner en funcionamiento un Sistema de Convivencia Escolar no es una tarea sencilla por varias razones:

  • Requiere de un trabajo compartido para elaborarlo y sostenerlo en su aplicación.
  • Demanda tiempo para diseñarlo, para aplicarlo, para probarlo, para adecuarlo.
  • Se construye día a día, es decir, que siempre está a prueba.
  • No hay recetas infalibles. Sólo se pueden hacer sugerencias y propuestas.
  • Hay que generar distintos momentos de encuentro y participación entre los actores institucionales, que permitan el diálogo, la reflexión, el debate.
  • Hay que considerar:
    • las características de cada institución educativa,
    • la existencia, adecuación y/o creación de los tiempos institucionales (no es lo mismo contar con la existencia de horas extraclase o tener que hacer la adecuación de los horarios de clase habituales, etc.),
    • la disponibilidad y uso de los espacios disponibles (escuelas que cuentan con salón de actos y/ o patios cubiertos, escuelas que sólo cuentan con algún Salón de Usos Múltiples).

Tomando en cuenta estas consideraciones se pueden llevar a cabo distintas actividades, pero éstas deben mantener una continuidad que quedará instituida si se conforman distintos organismos/ cuerpos de participación institucional, que posibiliten y garanticen a todos los actores institucionales:

  • la consulta y elaboración de propuestas de distintas actividades institucionales;
  • la consulta sobre problemáticas institucionales;
  • el seguimiento y control del cumplimiento de los acuerdos institucionales;
  • el asesoramiento sobre las sanciones, cuando se transgredan las normas establecidas.


Se presentan algunas de estas instancias de participación, cuyas funciones esenciales están referidas y relacionadas con la convivencia institucional.

Un primer agrupamiento está referido a la cantidad de actores:

Instancias de participación amplia (encuentros, asambleas) su funcionamiento se desarrolla con la participación de todos los integrantes de la institución educativa o de algunos sectores en particular (curso, turno, especialidad, ciclo).


Cuerpos colegiados de representantes: (consejos, centros, etc.) participan en ellos los representantes de los distintos sectores / estamentos de la comunidad educativa

Entre los más conocidos y de funcionamiento frecuente, se pueden mencionar:

Asamblea de Curso o Aula:


Está integrada por todos los alumnos de un curso o aula, el preceptor, el profesor consejero, y profesores referentes. En circunstancias especiales, pueden participar autoridades.

Tareas de la Asamblea de Curso o Aula:


Atiende las situaciones del curso en general y de los integrantes en particular. Pueden mencionarse:

  1. Conocimiento de los miembros del curso.
  2. Análisis y reflexión de situaciones cotidianas del curso, de grupos o de algunos integrantes.
  3. Acordar normas de convivencia y funcionamiento en el curso.
  4. Enunciar conductas permitidas y sancionables.
  5. Análisis y tratamiento de situaciones de conflicto entre los integrantes del curso (alumnos, docentes, autoridades, etc.).
  6. Propuesta y desarrollo de actividades complementarias (salidas, actividades solidarias, etc.).


Funcionamiento:

Reuniones regulares: Asignar un tiempo periódico para la realización de distintas actividades. La frecuencia de encuentros variará de acuerdo a la edad de los alumnos (mayor, en los primeros cursos) y época del año escolar (mayor, al iniciar la actividad), por ejemplo, una hora cátedra semanal y luego, una hora quincenal).

Reuniones especiales: ante situaciones críticas que requieran ser tratadas con urgencia, se destinará un tiempo para ello.

El equipo de conducción, establecerá las pautas de funcionamiento institucional, tiempo asignado, frecuencia, horarios, los temas necesarios.


Consejo de Curso o Aula:

Está integrado por distintos representantes de un curso: el preceptor /a y profesor tutor /consejero - en las escuelas que cuentan con ellos -, un alumno titular y uno suplente, elegidos democráticamente entre sus pares. De no existir tutores, los alumnos elegirán un profesor referente. En los dos casos se elegirá un profesor suplente, por si el tutor /consejero o el profesor designado estuviere ausente o involucrado en la problemática. El Subjefe / Jefe de Preceptores reemplazará al preceptor en caso de ausencia o estar involucrado en la problemática.


Tarea del Consejo de Aula:

Funcionará ante situaciones de trasgresión de normas y/o de conflicto .


Funcionamiento:

  • Citará a las partes involucradas en el conflicto.
  • Escuchará las exposiciones de cada parte.
  • Analizará y reflexionará sobre la situación con las partes.
  • Analizará y reflexionará sobre la situación, sin la presencia de los afectados.
  • Llegará a conclusiones que resulten lo más satisfactorias y beneficiosas posibles para cada una de las partes y el curso en general.
  • Informará de las conclusiones:
    • a las partes involucradas
    • al curso en general.


Se dejará constancia escrita, firmada por los integrantes del Consejo y las partes involucradas.


En caso de no llegar a acuerdo, o que el mismo no fuere aceptado por las partes involucradas o una de ellas, presentará la situación a las autoridades y/o al Consejo de Convivencia de la Escuela).


Consejo de Año (escuelas con varias divisiones de un mismo año
Consejo de ciclo (básico- superior )
Consejo de turno (escuelas con más de un turno mañana, tarde, noche)
Consejo de Especialidad / Modalidad (escuelas con problemáticas propias en la especialidad/ modalidad :


Es una instancia intermedia entre el Consejo de Curso y el de Convivencia de la escuela. La razón de la existencia de estos Consejos Intermedios: de año, de turno, de ciclo, de teoría/ taller, etc., es atender adecuada, puntual y eficazmente en tiempo y forma, distintas cuestiones propias de los distintos sectores de la escuela, y que están referidos a la convivencia del sector. Debe abordar el análisis y tratamiento de las cuestiones planteadas y aplicar la normativa institucional siempre que corresponda una resolución sectorial.

Podrán funcionar regularmente, o constituirse para atender situaciones especiales. Los encuentros serán esporádicos: mensuales o a convenir de acuerdo a la temática.

Estarán integrados por alumnos delegados de los distintos cursos, y por docentes - profesores, maestros de taller y preceptores - representantes de sus pares.

A su vez, algunos de los integrantes de estos Consejos deberían ser miembros del Consejo de Convivencia de la Escuela.

Como en los Consejos de Curso, será responsabilidad del equipo de conducción, establecer las pautas de funcionamiento institucional.


Consejo de Convivencia:

Es el cuerpo cuya función esencial está referido a la convivencia institucional. Este consejo puede estar integrado por miembros permanentes (un representante del equipo directivo, representantes del cuerpo docente, del cuerpo de preceptores, de los alumnos, de los padres, etc.) y miembros transitorios compañeros del curso del alumno /s afectado /s, profesor tutor o profesor referente del curso, el docente implicado en la situación, etc.)

  1. Sistematizar las normas de convivencia institucional, a partir de las propuestas y sugerencias de los consejos de curso, o resultado de Jornadas de Convivencia, enmarcándolas en la normativa vigente.
  2. Intervenir analizando, evaluando y brindando asesoramiento a las autoridades de la escuela o centro escolar en situaciones que afectan la convivencia institucional en general y en situaciones de conflicto institucional en particular.
  3. Brindar asesoramiento sobre las sanciones que correspondieren ante faltas y transgresiones.
  4. Participar asesorando o coordinando acciones en situaciones que requieran la aplicación de soluciones alternativas ( mediación, negociación, etc.)


El Consejo de Convivencia, es un cuerpo de asesoramiento, de consulta y de elaboración de propuestas, para situaciones que afectan la convivencia institucional:

  1. por su complejidad - en el hecho están involucrados miembros de distintos estamentos y/o turnos -;
  2. por su gravedad - el hecho alteró o perturbó en forma ostensible a grupos o a la escuela en su totalidad -;
  3. por sus consecuencias - el hecho repercute en el funcionamiento normal de otras actividades alterando su desarrollo ; es decir, aquellos hechos que no pueden ser resueltos satisfactoria y constructivamente de acuerdo a los procedimientos regulares.


Considerando el tipo de situaciones sobre las que debe intervenir en el Consejo, es fundamental la operatividad de su funcionamiento y de sus resoluciones.


Cada escuela. establecerá las normas de funcionamiento y procedimiento de los Consejos de Convivencia, especialmente en lo que se refiere a frecuencia de encuentros, funciones específicas, duración y renovación de sus integrantes, etc.


Consejo de escuela:

Es la instancia de participación e intercambio de toda la comunidad educativa. El Consejo de Escuela es el cuerpo colegiado que está integrado por representantes de todos los estamentos (alumnos, docentes, auxiliares, padres) y/o cuerpos colegiados (Consejo Asesor, Centro de Estudiantes, Equipo Docente, Cuerpo de Preceptores, etc.).


Su función primordial es asegurar que la escuela cumpla con su función esencial: transmisión - apropiación de conocimientos significativos, en un clima institucional propicio. Para ello deberá organizar - interrelacionar - integrar los distintos proyectos de la escuela - académicos y complementarios -, evaluar su implementación y hacer los ajustes correspondientes, atender aspectos referidos a la organización y funcionamiento de la escuela, y coordinar la relación con otras organizaciones de la comunidad.


Para consolidar y legitimar institucionalmente, la acción y gestión de estos cuerpos y organismos es fundamental que quede constancia escrita (registro) de todas las actividades y situaciones que en ellos se traten, consignando especialmente las conclusiones y recomendaciones a las que se arribó.


La validez de dichos registros quedará avalada y legitimada, al estar firmados por los participantes, tanto por los miembros estables, los miembros ocasionales como también los actores cuya situación es tratada.


El posterior análisis de dichos registros permitirá evaluar su funcionamiento, establecer acuerdos sobre los principios y criterios de los procedimientos, realizar las adecuaciones de normas



Autor

Lic. Norberto Daniel Ianni

Fuente

http://www.oei.es/valores2/monografias/monografia02/reflexion02.htm

sábado, 15 de agosto de 2009

El aula espacio institucional privilegiado para construir la convivencia de la escuela

Para abordar este tema, propongo el relato de una situación escolar que pudo (o puede) ocurrir en cualquier institución educativa y el análisis posterior de la misma:
Los alumnos estaban en clase con el docente. De pronto comenzaron a escucharse ruidos extraños y gritos que fueron aumentando estrepitosamente. El docente trataba de apaciguarlos, sin lograrlo. Como cada vez el desorden era mayor, y la situación se tornaba insostenible, alguien avisó en la dirección. El director fue a la clase, y ...

De los posibles finales que puede tener esta historia, elegí algunos que tienen como protagonista a los distintos actores:
Final 1: ... dijo: - Esto no puede ser, se quedan en silencio, pues así, no se puede continuar. Inmediatamente los alumnos quedaron tranquilos y el profesor retomó su explicación. Volvió a la normalidad.
Final 2: .... y le pidió al docente que se esforzara por mantener la clase en orden, que era su responsabilidad lograrlo. Se dio media vuelta y se fue.
Final 3: ... y se quedó parado, sin decir nada. Poco a poco los alumnos se callaron.
Final 4: ... se acercó al docente, le preguntó en qué estaban trabajando; le preguntó si tenía inconveniente que él se quedara en la clase. Seguidamente se dirigió al alumnado comentándoles que se quedaría con ellos un rato; se sentó en un asiento libre. El docente retomó la clase, los alumnos continuaron participando, sin hacer tanto lío. Cuando finalizó la hora el director y el profesor salieron juntos conversando..

Los primeros tres finales tienen algo en común: las acciones para restablecer el orden, las realiza el director sólo: - impone silencio al alumnado (1) ; - le pide al docente que cumpla con sus responsabilidades (2); controla la situación silenciosamente(3).
El cuarto final, es diferente, pues el director se presenta e interviene de otra forma. Respeta el ámbito que es la clase a cargo de un docente: se acerca a él y le pregunta sobre la situación, luego habla con los alumnos informando que permanecerá con ellos. Se retira cuando concluye la clase, junto con el docente.

Considerando este tipo de intervención que nos muestra otra forma de relación entre adultos y adolescentes (en este último caso), podemos también suponer que con posterioridad, esta situación fue analizada entre los distintos actores:
• el profesor y el director conversaron;
• el profesor dialogó con sus alumnos;
• los alumnos seguramente también charlaron entre ellos sobre lo vivido;
• es posible que en otro momento, también el director se haya acercado a tratar esta situación con el grupo de alumnos.

Seguramente, para cada uno este incidente tuvo distintas significaciones. Pero merecen destacarse como significativos, los siguientes aspectos:
• Los adultos - docente y directivo -, consideraron a los alumnos como sujetos, encontraron una solución respetuosa.
• Los actores alumnos pudieron reencauzar su comportamiento inadecuado, con la presencia de adultos, que pusieron "límite" al descontrol, sin agravios ni amenazas.
• Es el resultado de un trabajo previo, en el aula y en la escuela

Los primeros tres finales responden básicamente a una posición ligada a la disciplina, Esta posición se basa en:
• transformar a los alumnos en "cuerpos dóciles", que deben obedecer / acatar / cumplir las normas existentes (objetos de cuidado y protección)
• la prevalencia de la idea de que los alumnos son menores - menor como desposeído, de derecho y responsabilidad - que requieren del control de " un otro" externo, que es mayor y adulto, que sabe y decide qué está bien y qué está mal, qué le conviene. Su función es hacer cumplir las normas vigentes, pues así está establecido. Es decir, no se considera al alumno – niños, adolescente, joven - como sujeto sino como objeto.

El cuarto final, es una posición ligada a la convivencia. Esta posición:
• no es una propuesta o concepto nuevo: la humanidad en general y en la escuela en particular, siempre se ha convivido (con - vivir / vivir con otro /s). Lo que ha variado es la relación entre los actores institucionales: todos son considerados sujetos. Corresponde aclarar que por las funciones organizacionales que les compete a cada grupo, la mayor responsabilidad siempre recae en los adultos.
• considera al alumno de acuerdo a lo establecido en los principios de la Convención Internacional de los Derechos del Niño: lo reconoce como sujeto de derecho y responsabilidad. " No se trata de confundir esta etapa del infantil sujeto... con incapacidad y menos con cosificación del niño, de modo que al negar su condición de sujeto, se instauran cultural y jurídicamente sistemas de tutelajes arbitrarios, que para nada lo toman en cuenta como individuo singular"
• es un intento de equilibrio entre lo individual y lo colectivo, entre el deseo y la ley. Esto implica renunciamiento de los sujetos en pro del bien común, del colectivo institucional: estos renunciamientos necesarios para la construcción de la convivencia escolar, provocan malestar. La convivencia no se puede separar del conflicto (institucional, grupal, singular).
• promueve, favorece, genera y aprovecha los tiempos/ espacios de encuentro entre los diferentes actores institucionales para propiciar y facilitar el diálogo, la participación, el compromiso.

Hechas estas consideraciones, presento algunas ideas que muestran que la convivencia se construye en el aula, y que sólo a partir de considerar lo que acontece en el aula, podemos pensar en la convivencia de la escuela.

El aula es:
El primer espacio de vida pública de los niños, adolescentes y jóvenes.
Es el lugar donde transcurre la mayor parte del tiempo escolar de los alumnos, es el espacio de la escuela donde se desarrollan las actividades fundamentales; constituye la unidad de pertenencia y referencia de los alumnos

El espacio para construir las relaciones sociales.
En este lugar se habla, se escucha, se dialoga, se discute, se reflexiona, se enseña, se aprende, se juega, se permanece en silencio, se participa, se está aburrido, se razona, se memoriza, se repite, etc., etc., etc. En el aula se vive la realidad de la escuela. La construcción y conocimiento de la escuela como totalidad se construye a partir de las experiencias vividas en ese ámbito.

El lugar en que el alumno desde su ingreso aprende gestos y rituales
Desde el inicio de su escolaridad, el niño aprende distintas actividades que se realizan cotidianamente y regulan las interrelaciones con sus pares y adultos: algunas son espontáneas, otras están permitidas, otras deben ser autorizadas, en tanto otras, están prohibidas. Esto se manifiesta en las distintas formas de comunicación, los saludos, los silencios, los permisos para desplazarse por el aula o por la escuela, las autorizaciones para el uso de objetos comunes, etc. Estas acciones “pautadas” regulan la interrelación cotidiana, son elementos constitutivos de la convivencia. Es fundamental que los alumnos conozcan la razón de ser de estos actos, comprendan su sentido para que la convivencia pueda construirse como contenido significativo, considerando que lo que se hace (acciones) prevalece sobre lo que se dice (palabras).

El ámbito en el que se convive, se habla y se aprende sobre convivencia.
La convivencia se va construyendo día a día. Podremos decir que la convivencia es más o menos armónica, más o menos placentera, con todos esos más y/o menos, los actores institucionales siempre están en relación unos con otros: con pares y con no-pares.
La función socializadora se manifiesta en las interrelaciones cotidianas, en las actividades habituales; también se hacen explícitas en los charlas espontáneas o en discusiones y diálogos planificados para reflexionar sobre esas interrelaciones, para reconocer los acuerdos, las diferencias, las formas de alcanzar el consenso, de aceptar el disenso. Sólo de esta manera se aprende a convivir mejor.

El lugar para trasmitir, ejercitar, incorporar formas de convivencia ligadas a la práctica de la vida democrática.
Una escuela que intenta responder a su cometido de ser formadora de ciudadanas y ciudadanos, comprometidos crítica y activamente con su época y mundo; permite el aprendizaje y la práctica de valores democráticos. Estos se traducen en las acciones habituales que transcurren en el aula, en la actitud comprensiva y educadora de los adultos, responsables de la formación de las jóvenes generaciones, por eso:

El desafío de la escuela es convertirse en propulsora de procesos de democratización y participación, sólo será posible si el aula es la unidad operativa donde además de las acciones propias se gestionan las acciones institucionales.



Autor
Lic. Norberto Daniel Ianni
Fuente
http://www.oei.es/valores2/monografias/monografia02/reflexion02.htm

viernes, 9 de enero de 2009

La vida en las aulas

Las siguientes son unas frases sacadas de la obra de Phillip Jackson “La vida en las aulas”, que sirve para desnaturalizar lo que sucede en las aulas.

Los afanes cotidianos: la asistencia de los niños a las escuela en nuestra sociedad es una experiencia tan corriente que no nos detenemos a pensar qué ocurre allí. Los profesores se interesan por un aspecto muy limitado de la experiencia escolar. Los padres los mandan y no reflexionan. Los alumnos no podrían formular una relación completa de los acontecimientos que allí suceden.

Para apreciar el significado de los hechos triviales del aula es necesario considerar la uniformidad del entorno escolar y la obligatoriedad de la asistencia diaria. Los niños permanecen largo tiempo y están les guste o no.

Todas las aulas no son idénticas pero un aula es un aula. Lo que allí sucede y la forma en que acontece se combina para hacer a este recinto diferente a todos los demás.

Nos referiremos a las características de la vida escolar que no son frecuentemente mencionadas y comprenden tres hechos vitales que hasta el más pequeño debe aprender a abordar: masa; elogio; poder.

Aprender a vivir en el aula supone aprender a vivir en el seno de una masa. Las actividades se hacen en presencia de otros y esto tiene profundas consecuencias para la determinación de la calidad de vida de un alumno.

Las escuelas son recintos evaluativos. Las palabras y las acciones son evaluadas por los otros.

La escuela es el lugar de la división entre el fuerte y el débil. El maestro y el alumno.

Así los alumnos se enfrentan de tres maneras (como miembros de una masa, como receptores potenciales de elogios o reproches y como peones de las autoridades institucionales) a unos aspectos de la realidad que, al menos durante los años de su niñez, están relativamente limitados a las horas transcurridas en las clases.

Un profesor llega a tener hasta mil interacciones personales diarias. Es regulador que controla el flujo del diálogo en el aula. Es proveedor y distribuye los recursos materiales (relacionado con otorgar privilegios). Asigna deberes ambicionados (como participar del grupo de seguridad en el tránsito). Sirve de cumplidor del horario.

Todas las tareas del profesor están ligadas por un tema en común. Responden de una forma u otra al hacinamiento en el aula. Nuestra preocupación última se refiere al alumno y a su calidad de vida dentro del aula. Por eso la actividad frenética del profesor tiene interés en el presente contexto sólo en cuanto esa conducta nos dice algo de cómo es la escuela para los que se encuentran en el extremo receptor de la acción del profesor. Su actuación tiene el efecto limitador sobre lo que podría pasar si se diese rienda suelta a los impulsos individuales. Nuestro Curriculum presente tendría que ser drásticamente modificado. Resultan algunos tipos de control necesarios para que los objetivos de la escuela y para evitar el caos.

Uno de los resultados inevitables de este control es la experimentación de la demora: esperar turnos para hablar, ser atendidos, recibir una respuesta; hacer colas, permanecer inmóviles. Otro es aprender a renunciar a los deseos y a esperar a que se cumplan.

Las interrupciones crean otro rasgo: mala conducta, comentarios irrelevantes, visitantes ajenos interrumpen la continuidad de las lecciones. Se espera que los alumnos ignoren estas distracciones sociales o que vuelvan rápidamente a sus actividades. También es necesario que el alumno ignore a los que tiene alrededor: que se comporten como si estuvieran solos. Demora, rechazo, interrupción y distracción social son demasiado importantes para que puedan ser ignoradas.

Los alumnos deben desarrollar la paciencia que más que un atributo moral es una estrategia de adaptación. Ser capaces de desligar sus sentimientos de las acciones y volver a sus sentimientos y acciones cuando las condiciones sean apropiadas. Mientras estudiosos del Currículum y técnicos educativos tratan de experimentar nuevos contenidos y métodos de instrucción, el hacinamiento en el aula puede resultar perturbador.

A la edad escolar cada niño experimenta el dolor del fracaso y el júbilo del éxito, pero estos no se hacen oficiales hasta que no ingresa al aula. La evaluación dominará en sus años escolares. Constituye otro hecho importante de la vida en el aula de primaria.

Los exámenes se aplican en la escuela con más frecuencia que en cualquier otro sitio. La evaluación procede de más de una fuente, las condiciones de su comunicación pueden variar de formas muy diversas, es posible que tenga uno o más referentes y que su calidad se extienda desde lo intensamente positivo a lo intensamente negativo.

La fuente principal es el profesor. Otras veces los propios compañeros (risas, aplausos). También la autovaloración. A veces lo juicios son secretos para él o hasta para sus propios padres (CI; resultados de Tests). Otras veces los juicios son formulados delante de otros.

Existen otros dos referentes de evaluación muy comunes: uno centrado en la adaptación del estudiante a las expectativas educacionales, el otro su posesión de rasgos específicos de carácter.
Algunos niños son más elogiados o sancionados que otros, premiados, alabados, rechazados por su actuación conductual y no por sus logros académicos.

También la aprobación depende de la aceptación de su conducta por parte de compañeros y profesores (alabado por un maestro por su actividad creativa, despreciado por sus compañeros por su forma afeminada). Los estudiantes se interesan por la aprobación de las dos audiencias.

Aunque las prácticas docentes facilitan la adaptación del estudiante a la evaluación, aún le resta a éste tres tareas: 1) comportarse de manera que promueva el elogio y reduzca el castigo; 2) tratar de difundir las evaluaciones positivas y ocultar las negativas; 3) tratar de ganar la aprobación de las dos audiencias. Ser un buen estudiante sin dejar de ser un buen compañero, hallarse a la cabeza de la clase , mientras se permanece dentro del grupo.

Otra trayectoria que siguen la mayoría de los alumnos es comportarse de modo que se disimulen los fallos en el cumplimiento: en suma engañar. Aprender a desenvolverse en la escuela supone, en parte aprender a falsificar nuestra conducta.

Conviene señalar entre motivación “extrínseca”(realizar el trabajo escolar por las gratificaciones que aportarán las buenas notas y aprobación del profesor) y la “intrínseca” (realizar el trabajo escolar por el placer que surge de la propia tarea). Si queremos que los niños sigan aprendiendo después de abandonar el aula sería oportuno restar gradualmente a las notas y a otras gratificaciones “extrínsecas” y centrarnos en lograr que el alumno obtenga sus principales satisfacciones de las propias actividades del aprendizaje.

La desigualdad de poder: la diferencia de autoridad entre el profesor y sus alumnos se corresponde muy claramente con los aspectos evaluativos de la vida en el aula. El niño debe aprender a cumplir con los deseos de los otros. Un rasgo de este mundo es la autoridad del adulto. No es lo mismo en la escuela que con los padres por la relación afectiva de estos últimos.

El padre es generalmente restrictivo (no hagas esto o aquello). El educador es prescriptivo. “Hazlo!” El estudiante sentado frente a una mesa está en posición de hacer.

El trabajo y el juego tienen importantes consecuencias en la vida humana. Pero el trabajador podría dejar de trabajar si lo que está haciendo no le gusta y hacer otra cosa. Pero si un niño se negara a obedecer se pondrían en marcha los engranajes de la justicia retributiva. Los estudiantes están involuntariamente comprometidos con la institución mientras que el docente tiene más libertad de movimiento y aún la libertad de abandonar la institución.

Bajo las condiciones de desigualdad, los alumnos: buscan aproximarse a los profesores (a través de favores especiales “la manzana”) o ocultando palabras y hechos que pudieran desagradar a las autoridades. Puede que se abuse del poder en la escuela como en otros lugares, pero es un hecho vital al que debemos adaptarnos.

La multitud, el elogio y el poder se combinan para dar un sabor específico a la vida en el aula y forman colectivamente el currículum oculto que cada alumno y cada profesor deben dominar para desenvolverse satisfactoriamente en la escuela. La relación entre el Currículum oculto y las dificultades de los estudiantes es más sorprendente que la de dicho Currículum y el éxito del alumno. Resulta útil concebir la existencia en el aula de dos Currículum y podemos preguntarnos si las mismas fuerzas son responsables de los logros intelectuales de los alumnos.
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